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Reivindico un Estatuto de Colonia
Juan Pablo Mañueco
Ahora que cada vez es más “progresista” establecer discriminaciones, diferencias y ringorrangos entre unos territorios y otros, como si los marqueses, duques y condes hubieran vuelto en forma de Comunidades Autónomas con más sangre azul que los territorios villanos, yo me pregunto si el “asimetrismo progresista”, que lleva poniendo en circulación el retrógrado de Maragall desde hace mucho tiempo, nos conducirá al absurdo pleno de que los títulos nobiliarios también quieran desempolvar sus viejos “derechos históricos”, y exijan por ejemplo una Agencia Tributaria propia, de manera que sólo después de atender las necesidades que quieran marcarse, entreguen a los demás las migajas que les sobren, como limosna.
Lo progresista sería analizar por qué motivos políticos esas personas o territorios disponen de mucha mayor riqueza que los demás, y establecer las medidas, también políticas, que corrijan dicho desequilibrio. Para pensar así habría que ser progresista o socialista, lo cual en Maragall, no es el caso, sino todo lo contrario.
Por su parte, ZP (o sea, “Zí, Pasqual” que es lo que en realidad significa su acrónimo) no está para pensar mucho, así que progresando progresando regresaremos pronto al más rancio modelo del Antiguo Régimen de los privilegios, de donde nunca hemos salido, aunque ahora no me quiero entretener demostrando algo tan obvio.
Para mayor despendole político de la actualidad de “Estepaís” –nombre que, por cierto, debería sustituir al ya caduco topónimo de España, para que Zapaterco pueda nombrar debidamente a la ex-nación que preside– resulta que quienes mayor personalidad histórica, derechos históricos, identidad viejísima... tienen son los territorios que ahora nos quieren hacer pasar por villanos. Entidades estatales históricas tan claritas y tan independientes en su día que hasta figuran en el escudo constitucional de “Estepaís”, a fin de que no haya que hacer grandes averiguaciones para descubrirlas: Castilla, León, Navarra y Aragón... Todo lo demás, pura segunda o tercera división, aunque ahora nos estén vendiendo la burra de una personalidad histórica de la que carecen.
Yo creo que los verdaderos Estados históricos de “Estepaís” deberían reformar sus estatutos indicando en su Preámbulo toda la gloria y personalidad histórica que les corresponde, para a continuación exponer nítidamente que no por ello desean ningún privilegio, porque su mentalidad progresista les lleva a desear la igualdad entre todos. Maragall, Zapaterco y el resto de los retrógrados de “Estepaís” quedarían retratados como la pura caspa que defienden.
Por el contrario, si el Partido Socialista de Estepaís, capitaneado por el ZPorro que lo dirige, continúa adelante por el camino de las discriminaciones, que sean sinceros al menos y abran la Constitución reformada que nos preparan indicando que aquí hay no ya “nacionalidades y regiones” sino “naciones y colonias”: como poco, servirá para que nos enteremos de en qué tipo de país vivimos y a quién le ha ido bien y a quién no durante los siglos de existencia de España.
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