Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos El Viajero Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Wifredo Espina
Articulista
Wifredo Espina
El antimensaje, la pura nada sin disimulos
Avergüenza el mensaje de Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, el mandatario con más poder en el mundo. Es el antimensaje, la pura nada sin disimulos.

Qué nostalgia al recordar el discurso -hace ocho años- de Obama, idealista, humano, global, fraterno -casi evangélico-, que tanto entusiasmo levantó. Todo un mensaje para la humanidad.

Obama, el mensaje de los valores; Trump, el mensaje de los antivalores.

No es extraño que ahora se haya puesto de moda la postverdad. Los valores verdaderos que –impotente. Obama, para llevarlos a cabo- han perdido en las elecciones americanas, han dejado paso a los antivalores de Trump.

El entusiasta “nosotros podemos”, que movilizó a tantos para aunar ilusiones y esfuerzos para mejorar el mundo, queda substituido por el egoísta “primero, yo”.

Un mensaje de vuelo gallináceo, sin compasión, justicia, ni visión de futuro. El vaya yo caliente y se ría y apañe la gente. El ombligüismo.

Una frase salvaría de su discurso: “Lo que verdaderamente importa no es qué partido controla el gobierno sino si el gobierno está controlado por el pueblo”. Muy oportuna en tiempo de partidismos.

Esperemos, así sea, que la sensatez del pueblo controle su gobierno que tanta preocupación está suscitando por su extremado simplismo patriotero.

Artículos del autor

Entre los propios partidarios hay contradicción. Mientras unos dicen que el referéndum catalán sobre la independencia se celebrará, otros lo ponen en duda.
Cuando, en su famoso cara a cara televisado, Pedro Sánchez acusó a Mariano Rajoy de 'indecente', dio su primera muestra pública de falta de nobleza.
Cada vez es más vacío el lenguaje de la mayoria de políticos, estos últimos meses. Peor aún, cansino, reiterativo y mentiroso. No es un lenguaje constructivo, sino destructivo.Un lenguaje a la contra.
Las cosas no ocurren por que sí. Desde hace años, Catalunya casi ha sido abandonada por el Estado y por el Gobierno. Parecía como si fuera otro territorio, casi distinto.
En el desierto de políticos merecedores de este nombre, Albert Rivera, pese a no llagar a aprobado (como todos los demás), es el mejor valorado en las últimas encuestas.
En tiempos de vacas flacas proliferen los dogmáticos. Los milagreros. Con algo hay que llenar la boca del hambre y los ánimos faltos de esperanza.
Parece muy difícil que se pacte un gobierno. Y si se pacta sin la colaboración del partido más votado, será un gobierno débil e inestable. Una olla de grillos, muy difícil de entenderse e imposible de gobernar.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris