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Roberto Carrera Hernández
El legado de Olimpia
Roberto Carrera Hernández
Los de Santos ganan a la anfitriona en la prórroga sin Cristiano

Fotonoticia 20160710233231 640


¡El cielo se nos cae encima! La fatal premonición que se repetía una y otra vez en las entrañables aventuras de Astérix ha terminado por materializarse esta noche en el Stade de France. Y más que por Tutatis, Francia ha de encontrar explicación a la debacle en su incapacidad de materializar las ocasiones, las manos de oro de Rui Patrício y la triple dosis mortal de confianza al verse favorito, en casa y sin la estrella rival enfrente.

El nuevo ‘maracanazo’ suena a fado, y todo un país celebra su primera victoria internacional tras un campeonato trabado donde solo el espíritu guerrero de los de Santos explica el nuevo milagro del universo deporte. Éderzito António Macedo Lopes y el minuto 109 son ya historia sagrada del fútbol. Portugal se ha marcado un Grecia-2004 doce años después, desquiciando a los anfitriones y trayendo de nuevo a escena ese fútbol de trincheras que España había jubilado temporalmente los últimos años. Guste más o menos, se ve que así también vale.

No ha sido esta una Eurocopa para guardar en vídeo. Partidos sufridos, tácticamente aburridos, carentes de magia y donde cualquier gol se vestía de decisivo ante la falta de remate general. Tampoco la final se salió del guión habitual. Ramalazos intermitentes de emoción que animaban largos momentos de pasividad entre quienes pensaban en el ‘ya llegará’ y los que se contentaban con el ‘de momento no llega’.


También sin CR7

Cuando Cristiano Ronaldo volvía a tirarse al césped en el minuto 23 lo esperado parecía todavía más evidente. La lesión del líder deportivo y espiritual portugués, tras un choque rodilla contra rodilla con Payet, era un mazazo terrible para los hoy locales. Las lágrimas del de Madeira recordaron de inmediato a la decepción vivida en la última final en Lisboa y pusieron el momento emotivo de la noche. Más afín o menos al goleador luso, nadie que ame el fútbol disfrutó con esa retirada forzosa.

Pero a Fernando Santos, que tiene muy claro a qué ha venido, la pizarra le sale casi con cualquiera. Entró Quaresma, Nani se movió al centro, y en realidad nada pareció cambiar en Saint Denis. Francia lo vio hecho. Incluso el público galo, que apenas cedía una esquinita a la bancada rival, se disolvió en sus ánimos y por arte de magia pasó del estadio al teatro. Ahí empezó la proeza portuguesa, en unos aficionados incansables que dominaron el duelo de cánticos de manera abrumadora. Si ellos podían, ¿por qué no los once de corto?

Griezmann la había tenido de cabeza a los diez minutos, en la primera estirada de Rui Patrício, pero el pulmón francés esta noche fue un imparable Sissoko. Más en forma que el resto de sus compañeros juntos, el del Newcastle se atrevía hasta con regates de fantasía dentro del área que solo una mayor precisión en el tiro dejaron sin recompensa.

De Gignac a Éder en quince minutos

Los minutos se agotaban sin peaje alguno, y ya en la segunda Deschamps movió ficha. La salida de Coman oxigenó el ataque galo y fue una pesadilla para la zaga portuguesa. En combinación con Griezmann (de nuevo oportunidad clarísima de cabeza, no fue la noche del atlético) o Giroud (remate desde dentro del área), el parisino reactivó a sus compañeros, pero siempre en jugadas aisladas que no ahogaban la pizarra rival. Incluso Nani pudo sorprender a Lloris en el ochenta con un centro envenenado que por poco no adelantó el desenlace.


Volvía la bestia Sissoko a intentarlo desde lejos, pero fue Gignac con el tiempo extinguido el que se zafó de Pepe en media baldosa para estrellar en el palo derecho las ilusiones francesas. Ahí estuvo el campeonato para los anfitriones.

Quizás el día extra de descanso, quizás las mayores ganas de victoria, pero los portugueses hicieron suya la prórroga. Tras un intercambio de tarjetas, habitual cuando el cansancio domina, Guerreiro avisó con tiro libre al larguero de que la ofensiva final estaba en marcha. ‘¡Às armas!, ¡ às armas!’. A las armas y al pie de Eder, que en la mejor jugada de su carrera deportiva dejó a Koscielny besando el verde y a Umtiti, reciente adquisición blaugrana, como primer espectador del tiro definitivo.

Explotaron las gradas y el banquillo ibéricos. Los franceses pasaron de fríos a congelados, con esa cierta indiferencia tan gala que solo ellos son capaces de transmitir. París era portugués, Europa es portuguesa. El duelo de vecinos del campeón se lo ha llevado el que nos toca más de cerca.

No han sido el mejor equipo. Ni de lejos. No tienen los mejores jugadores. Y su estrategia es tan simple como frustrante para el espectador. Solo han ganado un partido en los noventa minutos y fueron terceros en uno de los grupos más débiles. Pero son campeones. Campeones con letras de oro y su alegría es la de los sueños imposibles que este deporte es tan dado a conceder. Seguramente nadie recuerde esta Eurocopa como un hito del balompié. Pero nadie olvidará a Islandia, a Gales o a esta Portugal, que defenderá con el mismo orgullo que ha mostrado en suelo galo el honor europeo (junto a Alemania) en la próxima Confederaciones en Rusia. Parabéns irmãos. Que la alegría sea tan sonora y persistente como las decenas y decenas de cláxones que se escucharon por las calles de París para celebrar un triunfo histórico. Como dirían los irreductibles de la Galia, ¡están locos estos portugueses!


FICHA TÉCNICA.
--RESULTADO: PORTUGAL, 1 - FRANCIA, 0 (0-0, al descanso y al término de los 90 minutos).

--ALINEACIONES.
PORTUGAL: Rui Patricio; Cedric, Pepe, José Fonte, Guerreiro; Renato Sanches (Eder, min.79), William Carvalho, Adrien Silva (Moutinho, min.66), Joao Mario; Nani y Cristiano (Quaresma, min.25).

FRANCIA: Lloris; Sagna, Umtiti, Koscielny, Evra; Matuidi, Sissoko (Martial, min.110), Pogba; Griezmann, Giroud (Gignac, min.78) y Payet (Coman, min.58).

--GOL:
1 - 0, min.109, Eder.
--ÁRBITRO: Mark Clattenburg (ING). Amonestó a Cedric (min.34), Joao Mario (min.62), Guerreiro (min.95), William Carvalho (min.98) y Rui Patricio (min.120) por parte de Portugal. Y a Umtiti (min.80), Matuidi (min.97), Koscielny (min.107) y Pogba (min.115) en Francia.

--ESTADIO: Saint-Denis.

Artículos del autor

Un mes de fútbol entre europeos, no-quieren-ser-europeos y no-sé-qué-carajo-hacemos-jugando-una-Eurocopa ha decidido que Francia y Portugal sean los elegidos para suceder a España como referencia futbolística del continente.

¿Quién dijo que repetir era monótono? Nosotros creemos que las conclusiones deben confirmarse, y un año más tarde nos movemos a Madrid para ver qué carajo sucede para que decenas de miles de personas realicen todo tipo de esfuerzos con tal de sentirse dentro de un concierto de rock o un partido de fútbol.

El Real Madrid ya tiene once. Suena hasta excesivo, abrumador. Tras un año complicado los merengues levantan la Champions como quien se lleva un trofeo de verano. No les hace falta una temporada buena, ni un equipo desarrollado, ni siquiera sufren con un cambio a toda prisa de entrenador. El Madrid gana en Europa por costumbre, por genética. La orejona vuelve al Bernabéu, a su casa, tras una final apasionante.

Será la primera o la undécima Champions para dos equipos que ratifican la posición privilegiada de nuestro fútbol en los tiempos modernos. Tras la victoria del Sevilla en Europa League, Madrid pide paso en un campeonato que amenazan con convertir en regional a poco que vuelvan a repetir la hazaña. La historia de Lisboa aumenta las cuentas pendientes pero es solo un dato entre mil para analizar esta nueva cita con la historia.

Un pase por alto de Messi entre líneas deja solo a un compañero que remata al fondo de la red en el uno contra uno. Una de las jugadas más habituales en este Can Barça fue la responsable de decidir una final que fue mucho más allá de una acción aislada. El Sevilla se olvidó del cansancio para poner entre las cuerdas al campeón, poste incluido de Banega, ante un Barcelona que tembló tras la lesión de Suárez y vio la luz con un Iniesta bestial.

(Avance) El Fútbol Club Barcelona consigue revalidar el título de campeón de Copa del Rey tras vencer por dos tantos a cero al Sevilla. En un partido cargado de intensidad, el Sevilla se vio en superioridad tras la expulsión de Mascherano. La lesión de Suárez dejó tocado al Barça, que no recuperó el sitio hasta los minutos finales, donde el Sevilla también se quedaría con diez tras la roja directa a Banega. En la prórroga, de nuevo igualados en número, un pase alto en profundidad de Messi y el posterior remate de Jordi Alba sirvió para dar el título a los azulgranas, ratificado con un gol de Neymar en los últimos instantes.


(LA CRÓNICA CON TODOS LOS DATOS EN UNOS MINUTOS)

Quizás haya sido el año que más cobertura mediática le han dedicado los medios generalistas (generalísticamente morbosos) a la final por excelencia del fútbol español. Quizás, de igual forma, usted ni si quiera se haya enterado que eso de la Copa hace referencia a un partido de fútbol. Sí, aquello de veintidós tíos detrás de un balón, ¿se acuerda?

Arqueólogos estadounidenses han descubierto un foso con miles de herramientas de piedra, hechas a mano, que datan de hace, por lo menos, 10.000 años, según han informado los investigadores.
 
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