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Remedios Falaguera |
FIRMA DE OPINIÓN |
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Mujeres del siglo XXI | |
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Remedios Falaguera nació en Valencia, está casada y es madre de seis hijos. Es Licenciada en Magisterio por Edetania (Valencia) y Licenciada en Periodismo por la Universidad Internacional de Cataluña. Colaboró durante algunos años con la Asociación de Telespectadores de Cataluña (TAC) como analista de programas. Actualmente compagina su trabajo de madre, de profesora y de periodista con su gran afición: los jóvenes y su mundo. Publica sus artículos habitualmente en varios medios digitales, entre los que se encuentran: Debate 21, Conoze, Barcelona Liberal, Aragón Liberal, Escuela de familias, Buenas Ideas, Periodismo Católico, Catholic.net y Esfera educativa, del que es directora adjunta. Su columna, "Mujeres del siglo XXI", se publica una vez por semana.
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| ÚLTIMOS 5 TEXTOS PUBLICADOS |
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| ¡Son tan importantes las formas! |
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| “Ojala fuera tal tu compostura y tu conversación que todos pudieran decir al verte o al oírte hablar: éste lee la vida de Jesucristo” (San Josemaría Escrivá de Balaguer). |
| | Dicen que “la elegancia espiritual es el conjunto de cualidades de la persona que rechaza naturalmente lo bajo y mezquino y cultiva lo noble y bello”.
La elegancia abarca todos los comportamientos del ser humano. No solo en la forma de hablar y de vestir, sino, y aquí esta el meollo del artículo, en la forma de ser y de tratar a los demás. Es nuestro sello interior, nuestro estilo propio, que refleja en los demás, nuestras buenas maneras, nuestro trato considerado y gentil; y, sobretodo, el respeto y la valía que tienen para nosotros.
Por eso, en esta “era digital”, en la que muchos nos comunicamos virtualmente, necesitamos los buenos modales y la cortesía más que nunca para que nuestra relación pueda llamarse humana. Puesto que no contamos con las ventajas de poder utilizar los gestos, las miradas, el tono de la voz,… que nos ayudarían a saber interpretar los mensajes de nuestro interlocutor, dependemos únicamente de nuestro buen hacer, no solo para entender lo que piensan nuestros lectores, sino, aun más importante, para entender lo que sienten.
A menudo, el debate abierto que podemos encontrar en la red nos ofrece una vía de participación donde poder expresar no solo los problemas diarios, nuestras inquietudes, nuestras denuncias, sino, lo que es más excepcional, fomentar la amistad y el enriquecimiento cultural y personal.
Por ello, es tan importante ponernos en la piel del otro, sin renunciar ni un ápice a defender con amabilidad y sin violencia verbal lo que sabemos con certeza de fe cristiana, para evitar “lanzarse a la yugular” de los que no piensan como nosotros.
El respeto, la delicadeza y la nobleza interior son elementos básicos para la convivencia; una convivencia basada en sentimientos tan importantes como el amor, la amistad, la felicidad, la tristeza, la decepción,…
¡Cuantas veces, una corrección, una palabra dicha en un momento inoportuno provoca en nosotros alejamiento o ansias de revancha. Y, al contrario, una palabra una palabra amable, en el momento oportuno, nos puede cambiar la vida!
Ahora bien, ante el desafío que nos presentan los nuevos lenguajes virtuales, ofreciéndonos un instrumento maravilloso para que nuestros comentarios, consejos o afirmaciones conquisten los corazones de los lectores , uno a uno, como si se tratase de perlas unicas, deberemos trabajar el Señorío, con mayúscula, que los lectores buscan en nosotros.
Recuerdo que cuando era niña, mi abuelo me decía que una persona por muy inteligente que sea, si no sabe tratar a los que tiene alrededor, pierde toda su valía y su razón.
De manera que espero no os importe que lance unas preguntas al aire a modo de reflexión:
¿Somos capaces de disculparnos y aceptar las disculpas de los demás, sabiendo que las criticas, las quejas, el rencor y la irritación no sirven para nada?
¿Pensamos alguna vez si nuestras palabras y maneras han podido ofender, humillar o decepcionar a algún compañero virtual con el propósito de intentar mejorar?
¿Contestamos con aspereza, aun sabiendo que han cometido una torpeza con mis palabras, o me llevo por el amor propio de creer que siempre tengo razón?
¿Soy consciente de que, como alguien dijo una vez “el perdón es la "marca de la casa" que atrae a mucha gente a conocer LA VERDAD”?
En fin, ya lo decía Santo Tomas: "Porque así como por los movimientos corporales se disciernen las disposiciones interiores de los cuerpos, así por las obras exteriores se conocen las costumbres interiores".
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| jueves 13 de noviembre de 2008 |
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| El empadronamiento escolar |
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| En primer lugar, y para que nadie confunda mis principios ideológicos, debo advertir que ni he votado ni creo que votaré nunca a Convergencia i Unió. Es más, me parece un deber de respeto y coherencia con todos ustedes, reconocer públicamente que el Sr. Duran i Lleida nunca ha sido santo de mi devoción.
Pero esto no me impide ni un ápice que le felicite y le muestre mi agradecimiento públicamente, por su valiente defensa del derecho de los padres a elegir la educación que desean que reciban sus hijos. |
| | Es decir, la libertad de elección del centro que mejor responda a “la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” , como podemos leer en el art 27.3 de la Constitución Española.
Es más, en los tiempos que corren por estas tierras catalanas, es de agradecer que un líder político como el presidente de UDC y secretario general de CIU, difunda desde su blog la incorporación del empadronamiento escolar a la nueva Ley de Educación del Sr. Maragall, como medida “que permitirá conjugar la libertad de elección del centro y la optimización de los recursos económicos”.
Una medida que según el líder socialcristiano, “consistiría en que en el momento del nacimiento de un niño, éste se empadronase al centro docente que sus padres creen de interés, de acuerdo con el ideario educativo que desean que reciba su hijo o hija. Aparte de garantizar la libertad de elección de centro por parte de los padres, derecho fundamental que configura la libertad en el ámbito de la enseñanza, la medida permitiría planificar a largo plazo el mapa escolar”. Y añadía: "Si cuando naces ya eliges escuela, dejas tres años a la Administración para planificar la enseñanza Infantil y seis años, incluso 12, para las enseñanzas posteriores".
Como madre, soy consciente de la grave usurpación de derechos y libertades que los padres catalanes estamos sufriendo y sufriremos si este Anteproyecto de Ley de Educación del Sr. Maragall llega a puerto tal y como está.
Por lo menos, me queda la satisfacción de pensar que políticos de la talla de Irene Rigau, Duran i Lleida, y muchos otros que trabajan en la sombra, serán nuestra voz, nuestra fuerza, puesto que los padres no damos esta batalla por perdida porque cuando se trata de la educación de nuestros hijos no se juega… ni en broma!
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| miércoles 12 de noviembre de 2008 |
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| Querido hijo |
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Querido hijo:
Al enterarme esta mañana de la explosión en la Universidad de Navarra me he quedado sin aliento hasta que he recibido tu llamada diciéndome que estuviésemos tranquilos y que te encontrabas bien. |
| ¡Gracias a Dios!
A tantos kilómetros de distancia, las noticias producen a veces un efecto exagerado, especialmente a las madres. Ya lo sé.
Según me cuentas sólo ha sido el ruido de la explosión y las sirenas de la policía los que os han hecho interrumpir el silencio de la biblioteca donde tú y tus amigos os encontrabais en ese momento estudiando. Pero, como madre, sólo deseo aliviar ese joven corazón lastimado y desolado porque no comprende. Es lógica tu reacción, porque es absurda tanta cobardía y tanta miseria.
Mi querido hijo, siento mucho que hayas tenido que sufrir en tus propias carnes la deshonra que significa para todos los hombres de bien este acto terrorista.
No intentes entenderlo, no podrás. Nadie puede entender el porque de tanto odio.
¿Cuántos muertos necesitan estos asesinos para conseguir su propósito?
-me preguntas. ¿Por qué hay tanta locura, tanto odio, tanta brutalidad?
No lo sé, hijo mío, no lo sé.
¿Cómo te puedo aliviar ese pequeño corazón lastimado y desolado porque no comprendes lo inexplicable? ¿Qué palabras debo buscar para hacerte comprender que no puedes ceder ante el odio causado por el egoísmo de unos pocos, y que ellos no entienden, tal vez jamás lo hagan, que la vida del ser humano es inviolable y por tanto no esta sujeta a sus pretensiones “políticas”?
¡No ensucies tu corazón con manchas de locura, de maldad, de brutalidad, de rencor, de injusticia… buscando justificación a lo que no tiene! ¡Prométemelo, hijo mío!
Prométeme que aun sin comprender seguirás creyendo en el amor, la amistad, el respeto y la bondad de la gente que te rodea.
Prométeme que esta desgarradora situación no te desviará de tu camino y seguirás teniendo la misma ilusión de ayer, por hacer una vida mejor, una sociedad más “vivible”, donde el amor suplante al odio y a la intolerancia, una sociedad que busca la justicia y el bien común.
Prométeme, estoy segura que así será, que no te dejarás arrastrar por el dolor y la destrucción, que te mantendrás sensato, generoso y ecuánime ante sentimientos de odio o venganza.
Recuerda que cuando los terroristas matan, o por lo menos lo intentan, hacen daño. Un daño físico y psicológico, un daño espiritual, con el único objetivo de buscar venganza, odio y destrucción.
Pero lo que no saben es que NUNCA podrán destrozar la bondad que anida en el interior de los hombres, rotos por el dolor, que vosotros los estudiantes “los que no mancháis las páginas de vuestros libros de estudio ni con sangre ni con bilis”, como decía Unamuno: “tenéis que enseñar a vuestros padres -a nosotros- que esa marea de insensateces -de injurias, de calumnias, de burlas impías, de sucios estallidos de resentimientos- no es sino el síntoma de una mortal gana de disolución. De disolución nacional, civil y social. Salvadnos de ella, hijos míos… Salvadnos por España, por la España de Dios, por Dios, por el Dios de España, por la Suprema Palabra creadora y conservadora”.
¡Cuánta cobardía, cuánta miseria, Dios mío!
Tengo que confesarte que viendo las imágenes por la televisión sólo pensaba en esa niña que no conoció a su padre, en aquella madre que sintió como una triste mañana le arrebataban a su hijo; en la esposa que vio como se destruía, de repente y sin avisar, su gran aventura de amor, en el buen amigo que perdió a su confidente y compañero… En cientos, en miles de personas que un día como hoy lloran. Y yo, lloro con ellos a sus muertos, a nuestros muertos.
Y por último, hijo mio, no olvides ni un solo día que estas bajo la sombra de Santa María, Madre del Amor Hermoso. Ella, como la mejor de las madres, “aquietará tu corazón, cuando te haga sentir que es de carne, si acudes a Ella con confianza”.
Un beso, Mamá.
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| sábado 1 de noviembre de 2008 |
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| ¡Por fin, una idea brillante! |
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| El amor de madre es el combustible que le permite a un ser humano hacer lo imposible (Marion C. Garretty). |
| | Acabo de leer en Europa Press que el pasado jueves se inauguró en una carcel de Palma de Mallorca la primera Unidad de Madres de España, en el que las mujeres condenadas podrán convivir con sus hijos menores de tres años.
Dicen que este centro penitenciario pretende ser “una antesala de la libertad”, y para ello, el complejo ofrece un aspecto similar al de un parvulario “entre rejas”: salas de estar con juegos para niños de 0 a 3 años, cocina donde poder preparar biberones y papillas, salas con cunas; enfermería, farmacia, servicio de pediatría, y además, cursos ocupacionales para la reinserción de las reclusas.
Pues, ¿qué quieren que les diga? ¡Por fin, la señora Mercedes Gallizo ha tenido una idea brillante!
En efecto, cualquier proyecto que sirva para humanizar las prisiones, cualquier programa de atención que incentive a las reclusas y a sus familias a un cambio de actitud, me parece una idea brillante.
De hecho, el que los niños de hasta 3 años puedan convivir con sus madres en este ambiente amargo y hostil es mejor que nada. A pesar de que muchos afirman que “el niño se ve aislado del entorno familiar y social y recibe modelos inadecuados para su crecimiento madurativo”, y que se empobrece el número de estímulos necesarios que el niño necesita para su desarrollo”, el roce hace el cariño.
Soy de las que piensa que la cantidad de tiempo que pasemos con nuestros hijos, aunque sea compartiendo penas e inquietudes, es tan importante como la calidad de tiempo y del entorno. La cárcel no es un lugar para los niños, es verdad. Pero una cosa es privarles de la libertad, y otra muy distinta, es privarles de la dignidad que como seres humanos se merecen.
No pretendo exculparles de su pena. Si los cargos que se les imputan lo merecen, deben cumplir su pena. Es lo justo. Pero todas aquellas mujeres que aprietan entre sus brazos a sus hijos, a pesar de los miedos y la incertidumbre de su situación, se merecen lo mejor.
Es más, todos deberíamos alegrarnos por ellas, ya que gracias a esta Unidad de Madres viven cautivadas, entre los muros de hormigón y las rejas de su celda, por esos pequeños momentos y los grandes acontecimientos de la vida de sus hijos, “meditándolos en su corazón”, como ya hizo la Virgen Maria, para no olvidarlos jamás.
Tal vez, solo Dios lo sabe, ese hijo que le mira y le sonríe, sea un rayo de luz y esperanza para arrepentirse, cambiar de vida, para recuperar su autoestima, para reintegrarles de nuevo a la sociedad,…en definitiva, para ser mejor persona.
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| sábado 25 de octubre de 2008 |
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| ¡Ojalá que nos fuese dado lavar tantos crímenes con nuestra propia sangre! |
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| Me acabo de sentar frente al ordenador con la intención de escribir mi desconsuelo y tristeza por la llegada, a orillas de la capital del Turia, del “Langenort”, bautizado como el barco de la muerte. Pero, tengo un problema; para ser más exactos, varios problemas. |
| Primero, porque como ya he dicho en muchas ocasiones, el hecho de ser madre y haber experimentado en varias ocasiones lo que es sentir a tu hijo dentro de ti es lo máximo que se puede esperar del amor humano, y por tanto, me resulta desgarrador hablar de este tema.
Segundo, porque al recordar la emoción que una mujer siente al participar de este maravilloso y mágico regalo de la vida, no puedo más que lamentar la situación de todas aquellas mujeres que han pedido cita a ‘Mujeres sobre las olas’ para arrancar de sus entrañas la vida que llevan dentro.
Y tercero, porque con cada dato, informe y testimonio que leo para documentarme sobre la situación actual, me quedo sin palabras. Y ya no digamos si me pongo a ver imágenes. Entonces, es como si arrancaran de mis entrañas a esos niños. Y siento dolor, un dolor intenso, que tarda mucho tiempo en desaparecer y que, mucho me temo, no se alivia con medicamentos.
Dios mío, ¿cómo se han llegado a corromper y a endurecer tanto nuestros corazones?
No sé en que parte del Cielo estarán todos esos niños que no han llegado a nacer, pero si de algo estoy segura, es que daría todo lo que tengo por estar junto a ellos para poder besarlos, achucharlos, darles grandes abrazos, hacerles cosquillas, jugar, correr, hacerles mil carantoñas, decorar con alegres pinturas sus cunitas y su casa,… hasta conseguir de ellos una sonrisa auténtica y feliz, que les borre la sensación de culpa, que no tienen, pero que sienten; que les quite el estigma de haber sido víctimas de unas sociedades egoístas y crueles.
Por el momento, creo haber encontrado el remedio ante tanto dolor: ¡Amor! Mucho amor, muchísimo amor, para poder aliviar a todas esas madres que, como solución a todos sus problemas y angustias, piensan que este es un buen camino.
Y, por supuesto, toneladas de oraciones y mortificaciones para no conformarnos con la derrota y para reparar el daño causado contra la vida de estos inocentes sacrificados. Sabiendo que “el Señor se sirve de nosotros como antorchas, para que Su luz ilumine..”. De nuestra oración y mortificación “depende que muchos no permanezcan en tinieblas”.
Me consuela saber que Dios los quiere muchísimo más que yo. Su Amor no tiene límites.
Hay que rezar por esas madres embarazadas y a esos niños que están por nacer. Por ellos, para que Dios les acoja con el cariño que sólo un Padre Bueno sabe dar a sus hijos. Y por sus madres y sus asesinos, para que, sabiendo que Él no se cansa de perdonar, les conceda el arrepentimiento, la rectificación, el perdón y el recomenzar sincero.
Sé qué para muchos rezar no es fácil, pero quizás esta oración por la vida nos pueda servir para estos días:
Padre Misericordioso, que nos has llamado a la vida
y nos das el don de la libertad para amar,
te pedimos por aquellos padres que haciendo mal uso de esta libertad
destruyen el don de la vida que Tú les confías en sus hijos.
Perdona también a todos aquellos que permiten o colaboran con esta cobardía.
Divino Niño, te pedimos por los bebés
a quienes se les niega nacer, hazlos gozar de Tu presencia eternamente,
y no permitas que el triste ejemplo de tu querida Colombia,
se difunda a otros países donde la vida es amada
desde sus inicios hasta su fin natural.
Permíteme adoptar hoy espiritualmente a un bebé por nacer
y ofrecer mis oraciones, trabajos, gozos y sufrimientos por ese pequeño,
para que pueda nacer y vivir para Tu mayor honor y gloria.
Santa María de Guadalupe, cuida y protege a todas las madres
que como tú, llevan el don de la vida en su seno.
Protectora de los no nacidos, Reina de las Américas,
ruega por nosotros. Amén.
¡Oh dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! Vednos postrados ante vuestro altar, para reparar, con especiales homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren vuestro amantísimo Corazón”.
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| sábado 18 de octubre de 2008 |
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