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Remedios Falaguera FIRMA DE OPINIÓN
Mujeres del siglo XXI
Remedios Falaguera nació en Valencia, está casada y es madre de seis hijos. Es Licenciada en Magisterio por Edetania (Valencia) y Licenciada en Periodismo por la Universidad Internacional de Cataluña. Colaboró durante algunos años con la Asociación de Telespectadores de Cataluña (TAC) como analista de programas. Actualmente compagina su trabajo de madre, de profesora y de periodista con su gran afición: los jóvenes y su mundo. Publica sus artículos habitualmente en varios medios digitales, entre los que se encuentran: Debate 21, Conoze, Barcelona Liberal, Aragón Liberal, Escuela de familias, Buenas Ideas, Periodismo Católico, Catholic.net y Esfera educativa, del que es directora adjunta. Su columna, "Mujeres del siglo XXI", se publica una vez por semana.
    






ÚLTIMOS 5 TEXTOS PUBLICADOS
La “Reserva” de la sabiduría animal
Decía San Antonio María Claret en sus Escritos autobiográficos que El Espíritu Santo le espetaba: “Perezoso, aprende de la hormiga la prudencia (Prov. 6, 6), y yo la aprenderé no sólo de la hormiga, sino también del gallo, del burrico y del perro”. Y añadía: “El burrico es un animal muy paciente; lleva las gentes y las cargas y sufre los golpes sin quejarse. Yo también debo ser muy paciente en llevar las cargas de mis obligaciones y sufrir con resignación y mansedumbre las penas, trabajos, persecuciones y calumnias”.
Es más, si nos acostumbramos a descubrir que mucho de lo que es Dios lo podemos conocer a través de la naturaleza y de la ley natural, no resulta extraño que al reflexionar sobre las palabras de Isaías, Perros mudos, que no pueden ladrar (Is. 56, 10), este gran santo hiciera hincapié en las cualidades del perro como estimulo en la practica de las virtudes necesarias para nuestra vida personal, social y espiritual.

Decía así: “1º. El perro es un animal tan fiel y tan constante compañero de su amo, que ni la miseria, ni la pobreza, ni los trabajos, ni otra cosa alguna es capaz, de hacerle separar de su dueño. l o mismo debo hacer yo; tan fiel, tan constante he de ser en el servicio y amor de Dios, que pueda decir con el Apóstol que ni la muerte, ni la vida, ni otra cosa alguna pueda separarme.

2º. El perro es más leal que un hijo, más obediente que un criado y más dócil que un niño. No sólo hace voluntariamente lo que el amo le manda, sino que además mira la cara del amo para conocer su inclinación y voluntad, a fin de cumplirlas sin esperar que se lo mande, lo que hace con la mayor prontitud y alegría, y aun se hace participante de los afectos del amo; por manera que es amigo de los amigos del amo y enemigo de sus enemigos. Yo debo practicar todas estas bellas cualidades en el servicio de Dios, mi querido Amo. Sí, gustoso haré lo que me mande, estudiaré su voluntad para cumplirla, sin esperar que me mande; ejecutaré con prontitud y alegría todo lo que disponga por sus representantes, que son mis Superiores. Seré amigo de los amigos de Dios y trataré a los enemigos de Dios como El disponga, ladrando contra sus maldades para que desistan de ellas.

3º. El perro vigila de día y por la noche redobla su vigilancia; él guarda la persona del amo y todas las cosas que al amo pertenecen; él ladra y embiste a cuantos conoce o barrunta que pueden perjudicar a su amo y a sus intereses. Yo debo procurar vigilar continuamente y declamar contra los vicios, culpas y pecados, y contra los enemigos del alma.

4º. El perro el mayor gusto que tiene es el estar y el andar a la presencia de su amo. Yo procuraré andar siempre con gusto y alegría a la presencia de Dios, mi querido Amo, y así no pecaré nunca, y seré perfecto, según aquella palabra: Ambula coram me, et esto perfectus (Gen. 17,1: Anda en mi presencia y se perfecto.)”.

Tienen razón los que afirman que no podemos atribuir cualidades humanas a criaturas que no lo son. Pero, ¿podemos tenerlos como referentes, como símbolos, en esto de mejorar nuestros hábitos, cualidades y valores del ser humano?

Les cuento. A lo largo de estos últimos meses, y mientras uno de mis hijos elaboraba un trabajo de investigación sobre los delfines, me sorprendió su enfoque: las ciencias naturales y las ciencias humanas van muy unidas.
Si he de ser sincera, no sé que pensar.

¿Puede aprender el ser humano de los delfines? ¿Qué hábitos de estos encantadores animales pueden ser una pauta para la cultura global del ser humano?

A lo largo de su investigación, se propuso demostrar que el hombre puede aprender a “emerger del agua” (Delphis) para generar a su alrededor un clima de confianza, lealtad, vitalidad y humor, propios de este simpático animal. Para ello, se apoyó en el estudio de sus generalidades, su comportamiento y comunicación, su hábitat y su adiestramiento. De esta forma, pudo observar que, los delfines, como el ser humano, están hechos para vivir en comunidad, para compartir, para dar lo mejor de sí mismos en beneficio de los demás. Como dice la periodista chilena y Doctora en Educación, Mónica Herrera, en su artículo Lecciones de los delfines para los líderes, “los delfines se cuidan, ayudan y protegen con transparencia, dedicación y eficacia. Sin exterminarse entre ellos, en una demostración de una ética natural orientada a la vida. No exigen primacía ni derechos”.

Un ejemplo: Cuentan que para proteger los barcos norteamericanos de ataques iraquíes durante la Guerra del Golfo, la Marina de los Estados Unidos llevó delfines entrenados en patrullar alrededor de las naves para descubrir merodeadores, a manera de perros guardianes. Pero la estrategia de defensa falló cuando apareció una manada de delfines árabes; sí, habitantes del Golfo Pérsico. Los delfines norteamericanos decidieron que era mejor hacer nuevas amistades que hacer la guerra, y se fueron a jugar con ellos. Todo un ejemplo, ¿no les parece?

Es impresionante la comunicación que estos animales pueden mantener con el ser humano, ya que , además, de ser considerados por los expertos como los animales más sociables del mundo (son capaces de comunicarse mediante unos 30 sonidos diferentes), también emplean sus aletas laterales como manos para transmitir saludos, muestras de tranquilidad, etc.

Debe ser la razón de que en estos últimos años se este generalización la delfinoterapia como terapia neurológica, no solo para mejorar discapacidades psíquicas, sensoriales y emocionales, sino para la rehabilitación de adicciones tales como el alcohol o las drogas.

De hecho, como dicen los expertos, para aprender a navegar en un océano de incertidumbres nada mejor que mejorar, como bien saben los delfines, la armonía con nuestro entorno natural, la sabiduría, el equilibrio, y la destreza.

¿Sentimos la prioridad de cuidarnos, protegernos y auxiliarnos como seres sociales que somos para trabajar en común: en beneficio individual, en beneficio de la comunidad y en beneficio de la especie, desarrollando nuestra inteligencia natural, nuestra voluntad y nuestros sentimientos?

Resulta curioso observar que mientras los delfines se ayudan y protegen con dedicación y eficacia usando todos los medios a su alcance: sonidos, actitudes corporales y roces, para comunicarse entre ellos, para crear entre ellos redes de protección, ayuda y juego, sin exterminarse entre ellos; los seres humanos nos empeñamos en reflejar el odio, la indiferencia y la brutalidad del ser humano por el propio ser humano.

Les pongo un ejemplo: Nos hemos acostumbrado a leer en los periódicos, con un grado de indiferencia preocupante, titulares como “Hallan con vida a una recién nacida en una bolsa de plástico”,“Una pareja francesa tenía bebés congelados”, o “Encuentran en Brasil a un bebé enterrado vivo”.

Y es en este momento dónde me asaltan las dudas:¿Porqué nos exterminamos los hombres mientras los animales se auxilian y se protegen? ¿Dónde quedó el respeto y la protección por la vida del ser humano? ¿Por qué no ser ecológicos también en la vida humana? ¿Por qué nos emborrachamos hasta perder el sentido por todo lo natural y nos negamos a ser naturales a la hora de vivir las normas de una Ley (natural) - universal e inmutable- inscrita en el corazón del hombre como base de los deberes y derechos fundamentales de la persona y, por tanto, de la sociedad?

¿Qué es lo universalmente válido en la naturaleza humana, lo que permite al hombre discernir entre el bien y el mal, la verdad y la mentira,… y que le lleva a la Felicidad?

Y es entonces, cuando la voz de la naturaleza del hombre- ese “Pepito grillo” que todos llevamos dentro y que nos despierta la conciencia - nos responde que sus reglas mas preciadas son:

- No matarás al niño que llevas en tu vientre.
- No cometerás adulterio.
- No robarás.
- Honrarás y protegerás a tu padre y a tu madre y no los matarás cuando sean viejos
- No darás falso testimonio (ni mentiras) contra tu prójimo.
- No codiciarás los bienes , y menos aún, a la compañera de tu prójimo.

¿Qué le está pasando a la humanidad? ¿Nos equivocamos al pensar que los animales son las criaturas a adiestrar, o somos los seres humanos los que, por tener nuestras capacidades físicas, humanas y sobrenaturales entumecidas, deberíamos dejarnos dirigir por sus “lecciones” en nuestro propio beneficio?

Me temo que aun nos queda mucho por aprender de estos elegantes animales, que tanto en el océano como en las piscinas artificiales creadas para su adiestramiento, nadan veloces, con flexibilidad, con gracia, se adaptan al medio, con el único objetivo de viajar a través de las olas, sin estrellarse en los obstáculos, ni gastar energía en nadar contra la corriente.

En definitiva, ¿Qué mejor ejemplo para el hombre que estos simpáticos animales que “emergen del agua” (Delphis) para generar a su alrededor un clima de confianza, lealtad, vitalidad y humor, para dar lo mejor de sí mismos en beneficio de los demás?

Anexo

No quisiera cerrar esta exposición sin hacer un elenco de otras conductas en los animales que bien podían ser imitadas por el hombre, o cuanto menos, sacar una enseñanza que nos haga reflexionar.

A pesar de que el ser humano, generalmente, consideramos a los animales como criaturas inferiores, creadas, solo y exclusivamente, para cubrir nuestras necesidades; no podemos caer en la arrogancia.

Dejar pasar esta oportunidad de reflexionar sobre las cualidades de algunos animales, muchas de ellas semejantes a las nuestras, sería considerado por muchos como un disparate y una necedad.

Aquí tienen una pequeña muestra de la sabiduría popular en la que se relacionan las cualidades positivas que percibimos de los animales y que bien podrían ser modelo de la conducta humana.

- En boca cerrada no entran moscas
- Tener mirada de águila
- Camarón que se duerme se lo lleva la corriente
- Tienes más paciencia que una araña
- Más vale ser cabeza de ratón que cola de león
- Imita a la hormiga, si quieres vivir sin fatiga.
- No hay mejor doctrina que la de la hormiga
- No pica la abeja a quien en su paz la deja
- Por el canto se conoce al pájaro
- ¿Adónde irá el buey que no are... sino al matadero?
- La vaca bramadora, llama al lobo que la coma
- El hombre que controla sus sentidos es como la grulla

Eres:

- Astuto como un viejo zorro
- Más fiel que el perro del hortelano
- Más fuerte que un toro
-Más madrugador que un gallo
-Más limpio que gato
-Más prudente que Paloma
-Laborioso que hormiga
-Solidario que una abeja
-Tenaz como un burro
-Más astuta que una serpiente
- Más sabio que un búho
- Paciencia que una araña
- Manso como un buey

viernes 5 de febrero de 2010
El pacto
Decía el gran Federico Fellini que “la televisión es el espejo en donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural”.
Si por cultura entendemos todos aquellos valores, tradiciones, normas, valores, conocimientos, actitudes, etc. que nos caracteriza como grupo social, y que se transmiten de una generación a otra con el objetivo de sacar lo mejor de uno mismo en beneficio de la sociedad, mucho me temo no vamos por buen camino.

De hecho, asi me parece evidente después de ver el primer capitulo de la nueva serie de Telecinco, “El pacto”. En feedcto, en dicha serie los padres carecen de cualquier proyecto educativo, no tiene ninguna autoridad moral sobre sus hijas, y, a lo mejor, como consecuencia de ello, son continuamente humillados por sus hijas; hijas, que solo unas niñas, han mantenido relaciones sexuales con el único proposito de jugar a ser mamas.

Esta serie recrea una realidad ficticia en la que sus protagonistas se atreven a jugar con la belleza de la maternidad, con la vida humana, con el valor de la amistad, con la vida de familia, etcétera, etcétera, etcétera.
Y todo ello aderezado con un lenguaje soez y ordinario.

En definitiva, no creo esta serie sea beneficiosa para la salud personal, familiar, cultural y social de los jóvenes que nos rodean.

Es más, debo confesar que mi primera intención fue realizar un análisis más o menos profundo de esta polémica caricatura malintencionada de la realidad que contribuye al declive moral y cultural de los espectadores.

Pero, visto lo visto, no puedo más que denunciar que me siento insultada como mujer, humillada como madre, desorientada en mi labor educativa como profesora y avergonzada como periodista.

Que la TV es un medio de comunicación que responde a una necesidad vital del hombre, nos guste o no, es una realidad. Que en sus contendidos encontramos luces y sombras que influyen no solo en nuestra vida, sino también en la cultura, las normas y los valores de la sociedad que hace propias esas pautas de comportamiento, nadie puede negarlo.

Pero me siento tan responsable ante la confusion de todos aquellos que por su juventud o su falta de cultura no son capaces de interpretar, analizar y fomentar el espíritu critico ante aspectos positivos y negativos que nos aporta la TV, que estoy dispuesta a abandonar mi postura políticamente correcta para denunciar públicamente los modelos de comportamiento que nos presenta la serie.

¡No son más que un insulto a la dignidad de los jóvenes que se ven reflejados en la serie, a la maternidad, a la familia, a la educación, a los valores,… en definitiva, a todo lo bueno y bello que hay en este maravilloso mundo.

La educación de las nuevas generaciones no merecen una cosa así. Ellos son el futuro, la esperanza de un mundo mejor.

¡Ha llegado el momento de que digamos basta ante tanto desatino! No podemos dejarles “colgados” por comodidad, engañando a nuestra conciencia con argumentos como que es una serie de ficcion basada en un hecho real, que tiene un gran éxito de audiencia, o que no “el guión huye del morbo”, como asegura el director de la serie, Fernando Colomo.

Como señalaba la periodista Christiane Amanpour, en el libro póstumo dedicado al fotoperiodista Miguel Gil: “Cuando la gente buena no hace nada, los malos triunfan. Creo que los periodistas podemos ayudar a hacer del mundo un lugar mejor”.

ANEXO: Una historia con moralina que nos puede ayudar.

…¡NO PASA NADA, NO SEÁIS EXAGERADOS...!

Dos adolescentes pidieron permiso a su padre para ver una película en el cine que todos sus amigos habían visto. Después de investigar un poco sobre la película en internet, les negó el permiso.

“Pero Papá, ¿porqué no?” se quejaron, “es restringido para menores de 13, y ambos tenemos más de 13 años.”

Papá respondió: “Porque la película contiene desnudez y pinta la inmoralidad como algo normal.”

“¡Pero Papá, eso es una parte mínima! Eso es lo que nuestros amigos nos han dicho. ¡La película dura unas dos horas y aquellas escenas duran unos minutos! Se basa en una historia real, el bien triunfa sobre el mal, y hay otros valores como sacrificio y valentía. Hasta las críticas dicen eso. No pasa nada, papá, no seas exagerado”…

“Mi respuesta es NO, y esa es mi respuesta final. Estáis bienvenidos a quedaros en casa hoy, invitar a unos amigos, y ver una de las buenas películas que tenemos en casa. Pero no vais a ver esta película. Final de esta conversación.”

Los dos adolescentes se fueron molestos al salón de estar y se tiraron en el sofá. Pronto se sorprendieron de escuchar ruidos en la cocina, su padre estaba preparando algo. Averiguaron por el olor que era “bizcocho de chocolate”. “Seguramente Papá se siente mal y quiere reparárnoslo con sus brownies. Quizá si le alabamos mucho cuando entre, se ablandará y nos dejará ver la película” se decían. No esperaron mucho. Entró su padre con una bandeja de brownies y ofreció uno a cada hijo. Ambos aceptaron y el padre les dijo:

“Antes de que comáis, quiero deciros una cosa: os quiero mucho.”

Los dos jóvenes se miraron, sonriéndose con un aire de conocimiento: se está ablandando papá.

“Por eso he hecho estos brownies con los mejores ingredientes posibles, casi todo orgánico.”

Los brownies parecían deliciosos, y traía agua a la boca de los chicos, y se ponían impacientes con el discurso de su padre.

“Pero quiero ser completamente honesto con vosotros. Añadí un ingrediente especial, que cogí del jardín. Puse un poquitito, y os daréis cuenta. Ánimo pues, tomad una mordida y decidme que os parece.”

-“Papá, ¿no quieres decirnos qué ingrediente es?”

-“Pero si no fue casi nada, una cantidad pequeñísima.”

-“Venga, dinos que era.”

-“Pero también orgánico, como los demás ingredientes.”

-“Papá….”

-“Bueno, pues, añadí mierda del perro.”

Los jóvenes dejaron caer su postre, y examinaron sus dedos con horror. “¿Porqué hiciste eso? Nos torturaste con el olor divino, y ahora no los podemos comer.”

-“Pero si es sólo un poco, y nunca lo vais a notar. No pasa nada, no seáis exagerados. Lo preparé con los demás ingredientes, muy buenos y saludables…”

-“PAPÁ, nunca vamos a comer eso.”

- “Y por esta misma razón, no podéis ver la película.¿Cómo podemos dejar entrar imágenes que quedarán allí mucho tiempo, causando daño a nuestra alma…?”

viernes 15 de enero de 2010
Feliz Año Nuevo
Les deseamos a todas las buenas personas que conocemos, que el próximo año tengan toda la fuerza y den lo mejor de sí mismos, sin importarles que les recompensen sus esfuerzos para trabajar por un mundo mejor, en el que la paz sea posible, con justicia y equidad... y en el que sobrevivan las utopías aunque parezcan (y sean) imposibles.
Porque trabajar para construir un mundo mejor es la felicidad más posible: Feliz Año Nuevo de TRABAJO para todos! (Mafalda)

Llevo días intentando sentarme ante el ordenador cinco minutos para desearles a todos un 2010 lleno de felicidad, alegría y buena suerte.

A pesar de ello, y muchos de ustedes lo entenderán a la perfección, resulta harto complicado en estas fechas para una madre de familia numerosa encontrar un momento de tranquilidad para escribir, sobre todo si tenemos en cuenta que debemos compaginar la organización desorganizada de la casa con el trabajo profesional, las comidas familiares, las recomendables sobremesas junto a la chimenea, y la debilidad de disfrutar a tope de los tuyos. Lo siento.

Ahora bien, como decía G.K.Chesterton:” No hay nada que tanto desee situar en el lugar que le corresponde, como estas dos cosas: la familia y la teoría de la gratitud.”

Y para ello, no quiero dejar pasar ni un minuto más para agradecerles todos sus pequeños y grandes gestos de gran valor que han hecho posible que el balance de mi vida en el 2009 se salde con cifras en positivo.

¡Gracias a todos! ¡Gracias por todo!

Y, como el tiempo escasea, me van a permitir que comparta con ustedes un relato del escritor y poeta argentino Pancho Aquino que cuenta:

Dicen que cuando se acerca fin de año los ángeles curiosos se sientan al borde de las nubes a escuchar los pedidos que llegan desde la tierra.

- ¿Qué hay de nuevo? -pregunta un ángel pelirrojo, recién llegado.
Lo de siempre: amor, paz, salud, felicidad...- contesta el ángel más viejo.

Y bueno, todas esas son cosas muy importantes.

Lo que pasa es que hace siglos que estoy escuchando los mismos pedidos y aunque el tiempo pasa los hombres no parecen comprender que esas cosas nunca van a llegar desde el cielo, como un regalo.

¿Y qué podríamos hacer para ayudarlos? - Dice el más joven y entusiasta de los ángeles.

¿Te animarías a bajar con un mensaje y susurrarlo al oído de los que quieran escucharlo? - pregunta el anciano.

Tras una larga conversación se pusieron de acuerdo y el ángel pelirrojo se deslizó a la tierra convertido en susurro y trabajó duramente mañana, tarde y noche, hasta 1os últimos minutos del último día del año.

Ya casi se escuchaban las doce campanadas y el ángel viejo esperaba ansioso la llegada de una plegaria renovada. Entonces, luminosa y clara, pudo oír la palabra de un hombre que decía:

"Un nuevo año comienza. Entonces, en este mismo instante, empecemos a recrear un mundo distinto, un mundo mejor: sin violencia, sin armas, sin fronteras, con amor, con dignidad; con menos policías y más maestros, con menos cárceles y más escuelas, con menos ricos y menos pobres.

Unamos nuestras manos y formemos una cadena humana de niños, jóvenes y viejos, hasta sentir que un calor va pasando de un cuerpo a otro, el calor del amor, el calor que tanta falta nos hace.

Si queremos, podemos conseguirlo, y si no lo hacemos estamos perdidos, porque nadie más que nosotros podrá construir nuestra propia felicidad".

Desde el borde de una nube, allá en el cielo, dos ángeles cómplices sonreían satisfechos.

(Del libro: "Cuentos para Niños de 8 a 108 II”)

lunes 4 de enero de 2010
Con la sencillez de los pastores
“El cuerpo canta; la sangre aúlla; la tierra charla; la mar murmura; el cielo calla y el hombre escucha”. (Unamuno)
“Ya se marchan los pastores. Ya se van hacia Belén. Yo quisiera ser pastor para marcharme también.

Cantemos de alegría, cantemos sin cesar, porque un Niño ha nacido para enseñarnos a amar”, rezaba un villancico original de mi colegio.

A este propósito, y mientras coloco las últimas figuras del Belen, me viene a la memoria un pensamiento de Juan Pablo II: “¡Qué bellos y emotivos son los villancicos, que en la tradición de cada pueblo se cantan en torno al nacimiento! ¡Qué profundos sentimientos contienen y, sobre todo, cuánta alegría y ternura expresan hacia el divino Niño venido al mundo en la Nochebuena!”.

Y como cada año, trato de hacerme niña, para volver, un año más, a contagiarme de la candidez, la ingenuidad, la ilusión y la alegría de la Navidad. Porque, como nos recordaba San Josemaría Escrivá de Balaguer, "somos niños delante de Dios, y si consideramos así nuestra vida ordinaria, en apariencia siempre igual, veremos que las horas de nuestras jornadas se animan, que están llenas de maravillas, diversas entre sí y todas hermosas".
Y para ello, ¿por qué no colocarnos ante el pesebre, cada día, y mirando maravillados al Niño Jesús, a Maria y al santo José, alabar el nombre de Dios a través de las letras y melodías de los villancicos de siempre?

¿No resulta un privilegio que estas canciones populares puedan convertirse en una manifestación sencilla, alegre y tierna de hacer oración?

“… ¡Alabad el nombre del Señor! Los niños de todos los continentes, en la noche de Belén, miran con fe al Niño recién nacido y viven la gran alegría de la Navidad. Cantando en sus lenguas, alaban el nombre del Señor. De este modo se difunde por toda la tierra la sugestiva melodía de la Navidad. Son palabras tiernas y conmovedoras que resuenan en todas las lenguas humanas; es como un canto festivo que se eleva por toda la tierra y se une al de los Ángeles, mensajeros de la gloria de Dios, sobre el portal de Belén: « Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes El se complace » (Lc 2, 14)”, recordaba a los niños el venerable Juan Pablo II.

San Agustín decía que el que reza cantando, reza dos veces. Y yo añado, el que canta a Dios a través de los villancicos convierte la melodía de unos pobres y sencillos pastores como nosotros en un instrumento poderoso y alegre de quien le ama, de quien cree en Él, de quien mendiga sus favores, de quien se abandona en sus brazos, de quien, contemplando su humildad, le pide perdón.

Dicho esto, les ofrezco a modo de Felicitación navideña, una serie de villancicos, poemas y reflexiones que pueden ayudarnos a encender nuestros corazones ante el pesebre con el candor propio de un pastorcillo.

“Despiértate, hombre: porque por ti Dios se ha hecho hombre” San Agustín

"Yo feliz vivía porque el tambor que Jesús tocaba con ilusión....era mi corazón."

“Quisiera que al mirar al cielo
No vieses más que una estrella
No vieses a los pájaros
Ni a la luna llena.
Que Su resplandor te ciegue
Que reluzcan tus ojos
Que tu corazón se llene
De alegría y de gozo”
•••
Yo tenía
tanta rosa de alegría,
tanto lirio de pasión,
que entre mano y corazón
el Niño no me cabía...
Dejé la rosa primero.
Con una mano vacía
- noche clara y alba fría -
me eché a andar por el sendero.
Dejé los lirios después.
Libre de mentiras bellas,
me eché a andar tras las estrellas
con sangre y nieve en los pies.
Y sin aquella alegría,
pero con otra ilusión,
llena la mano y vacía,
cómo Jesús me cabía
- ¡y cómo me sonreía! -
entre mano y corazón.(José Maria Pemán)

"Pajaritos, cantad la buena nueva"
Parajitos, cantad,
cantad la buena nueva,
que en Belén nació
nuestro Salvador;
que en Belén nació
nuestro Salvador.
Todo el firmamento,
la Luna y el Sol
adorando están
a nuestro Salvador.
Parajitos, cantad,
cantad la buena nueva,
que en Belén nació
nuestro Salvador;
que en Belén nació
nuestro Salvador.
¡Estrellas, estrellas!,
decid a los luceros
que acaba de nacer
el redentor del Cielo.
Parajitos, cantad,
cantad la buena nueva,
que en Belén nació
nuestro Salvador;
que en Belén nació
nuestro Salvador.
•••
¿Dónde vas carpintero?
–¿Dónde vas carpintero
con la nevada?
–Voy al monte por leña
para dos tablas.
–¿Dónde vas carpintero
con esta helada?
–Voy al monte por leña,
mi Padre aguarda.
–¿Dónde vas con tu amor
Niño del Alba?
–Voy a salvar a todos
los que no me aman.
–¿Dónde vas carpintero
tan de mañana?
–Yo me marcho a la guerra
para pararla.(Gloria Fuertes)
“Despiértate, hombre: porque por ti Dios se ha hecho hombre” San Agustín

Mi tren de navidad
Quiero que esta Navidad sea diferente,
quisiera ser un tren enorme para poder subir a toda mi gente
y a cada vagón ponerle un nombre distinto
para que cada uno de ellos suba
y se quede ahí, siempre, siempre conmigo...
Quisiera que cada vagón fuera diferente
para hacer sentir muy feliz a toda mi gente
y que ellos a su vez invitaran a sus amigos
para subir en mi tren y recorrer juntos el camino...
y así poder llegar cada uno a nuestro destino....
Y quizás te preguntarás que nombre lleva cada vagón,
ahora te los digo con todo el corazón, empecemos pues por
paz, amor, felicidad, prosperidad, fe,
éxito, esperanza, amistad, solidaridad, fuerza, dedicación,
sensibilidad, caridad, apoyo, carisma, humor, liderazgo,
risas, amor, ternura, compasión, carcajadas y emoción,
y también porque no? quizás un poco de dolor, para que así
puedas valorar, todos los vagones por los que has de pasar...
cada uno de ellos lo disfrutarás y ahí conocerás el valor de la amistad...
¡y se que no querrás, de mi tren jamás bajar!
Pero yo no quisiera que solo fuera en navidad,
quisiera todo un año para poderte demostrar
que el espíritu navideño si puede perdurar
solo es cuestión... de que tu quieras, a mi tren abordar...
y ser parte del sueño para convertirlo en realidad...

Quisiera esta Navidad poderte regalar todo eso y mucho más
pero lo más importante que yo quiero que tengas
es el corazón con las puertas bien abiertas,
para dejar entrar la luz de una estrella....
llamada Jesús... y que nunca, nunca te alejes de ella...
pues solo con él encontrarás la Navidad eterna.(Magali Sauceda.México)

CANCION PARA NAVIDAD
Navidad, es Navidad
toda la tierra se alegra
y se entristece la mar
marinero, ¿dónde vas?
deja tus redes y reza
mira la estrella pasar
marinero, marinero
porque llegó Navidad.
Noches blancas de hospital
dejad el llanto esta noche que el niño está por llegar
caminante sin hogar
ven a mi casa esta noche
que mañana Dios dirá.
Caminante, caminante
deja tu alforja llenar
caminante, caminante,
porque llegó Navidad.
Ven soldado, vuelve ya
para curar tus heridas
para prestarte la paz
Navidad, es Navidad
toda la tierra se alegra
y se entristece la mar
tú que escuchas mi mensaje
haz en tu casa un altar
deja el odio ven conmigo
porque llegó Navidad.
Yen la misa del Gallo
los coros desgarran cuerdas
y extasiada ante el Cristo que nace
una madre reza
por el hijo que fuera de casa
sentirá tristeza
y los ojos del niño esa noche
llorarán con ella. (José Luis Perales)

Quisiera, niño, besarte
y San José no me deja,
dice que te haré llorar,
verdad que aún así me dejas?
Ha nacido en un portal,
llenito de telarañas,
entre la mula y el buey,
el Redentor de las almas.
En Belén tocan a fuego,
del portal sale una llama,
es una estrella en el cielo
que ha caído entre las pajas.
Yo soy un pobre yaucano
que vengo de Yauco aquí,
y a mi niño Dios le traigo
un gallo quiquiriquí.
Ya lo sabes, niño hermoso,
soy del pueblo del café
por si quieres dos saquitos,
también yo te los traeré.
Yo soy Juan el verdurero,
que vengo de la montaña
y te traigo viandas buenas,
desde mi humilde cabaña.
Al niño recién nacido
todos le ofrecen un don;
yo, como no tengo nada,
le ofrezco mi corazón. (Villancico de Puerto Rico)

LA HORMIGA COJITA
Rota la patita,
sin poder andar,
la pobre hormiguita
se puso
a llorar:
- ¡A ver cómo voy,
cojita que estoy...!
La oyó un caracol:
- No llore, señora,
la llevo yo...
A ochenta por hora
pasó una tortuga:
- ¡Suba, suba, suba...!
Pero un gorrión
la cogió en su pico
y se la llevó...
Así es como fue
la pobre hormiguita cojita
volando a Belén. (J. González Estrada)

CLAVELES Y ROSAS
Claveles y rosas,
la cuna adornad
en tanto que un ángel
meciéndola está.
No llores, Niñito
no llores, mi Dios,
si te he ofendido
te pido perdón.
Al Niño pastores, venid abrigar
que la noche es fría y empieza a llorar.

De amores tu pecho abrasado está
lleguémonos prestos su sed a apagar.
NO SÉ NIÑO HERMOSO
No se, Niño hermoso,
qué he visto yo en ti
que no sé que tengo
desde que te vi.
Tus tiernas mejillas
de nieve y carmín,
tus labios hermosos,
cual rosa de Abril,
tu aspecto halagüeño
y el dulce reír
tan profundamente
se han grabado en mí,
No sé, Niño hermoso…
al prado florido por mi divertir,
doquiera que mire te miro yo allí
que no sé que tengo desde que te vi.
Todo es bello en el Niño
Todo es bello en el Niño,
pero sus ojos,
no sé qué tienen, madre,
que me enamoro.
Todo es bello en el Niño,
pero su risa
acaricia el alma
del que la mira.
Todo es bello en el Niño,
pero su Madre
parece una paloma,
por blanca y suave.
Todo es bello en el Niño,
pero su idea
es lo más bello, madre,
sobre la tierra.(Gloria Fuertes)
lunes 21 de diciembre de 2009
Todo, por amor
"El crucifijo ha sido siempre un signo de ofrecimiento del amor de Dios, y de unión y acogida para toda la humanidad. Lamento que sea considerado como un signo de división, de exclusión o de limitación de la libertad”, señalaba hace pocos días Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, al conocer la sentencia dictada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra la exhibición obligatoria de crucifijos en las aulas.
Una sentencia que significa el pistoletazo de salida en una carrera descabellada bajo el lema:”Dios ha muerto, viva el hombre”.

Una carrera en la que los participantes no se cortan un pelo en llevar a las aulas una “laicidad obligatoria” con el propósito de impedir que se reconozca al cristianismo como agente fundamental a lo largo de la historia en la siembra la semilla de los derechos humanos y de la democracia. no solo en Europa, sino en el mundo entero.

Pero se equivocan de cabo a rabo si pretenden excluir a Dios de la cultura y de la vida pública poniendo trabas de esta índole.

De verdad creen que retirando los crucifijos de las aulas conseguirán relegar la fe y la doctrina católicas, así como la práctica de la religión, a la esfera de lo privado, eliminándolas lo más posible de la esfera pública?

Lo tienen muy claro. Podrán retirar los crucifijos, pero JAMAS podrán eliminar la cruz como la señal del cristiano.

La cruz es nuestra vida, un regalo de Dios, un privilegio de hijo. En ella se contempla la locura del Amor de Dios por sus hijos, Su poder, Su humildad, Su sabiduría,…En una palabra: Su vida.

Por eso, cuando cogemos una cruz de madera y la besamos con cariño nos invade la fuerza necesaria para decirle: Te quiero, te ayudo, te acompaño,… ¡CUENTA CONMIGO!

¡Dios está de nuestra parte! y nos “guía por el camino justo, haciendo honor a su Nombre. Aunque pase por un valle tenebroso, ningún mal temeré” (Salmo 23), porque El está con nosotros.

Y por ello, tenemos la obligación filial de ser “cruces luminosas, crucifijos vivientes”, como señala bellísimamente monseñor Carlos Osoro, arzobispo de Valencia, en su misiva escrita a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Es más, a través de ella nos anima a transformar el “escándalo” de la cruz en “la descripción más bella del amor al prójimo que ha transformado la historia de la humanidad”.

“¡El amor de Dios hacia cada uno de nosotros ha vuelto a reinar desde la Cruz! Por eso decimos que Jesús es el Señor. "Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos" (Rm 14, 9).

Entonces, “¿por qué pretenden obligarnos a retirar la Cruz que es expresión del amor apasionado de Dios por el hombre, manifestado en Jesucristo? A Dios no le bastó con hablarnos de su amor. Jesús no se limita a hablarnos del amor de Dios como hacían los profetas, Él es el amor de Dios, porque Dios es amor y Jesús es Dios. Nos ha hablado desde dentro de nuestra condición humana (…) ¡Qué belleza!”

“Y es que amando hace crecer y devuelve dignidad y esperanza. Si alguien me hace caso, le ruego que antes de quitar un Crucifijo, se acerque a Jesucristo con corazón sencillo, verá cómo sale transformado de este encuentro y con capacidad y gracia para ser alguien que comienza a vivir de otra manera y a relacionarse con los demás de otra forma. La contemplación del hombre injustamente crucificado nos interpela al amor por los demás. La cruz es amor. Siempre me han impresionado dos cosas del amor de Jesús:

1) que hace bien siempre al amado.

2) que es superior a la primera, que consiste en sufrir por él.

Nuestro mundo necesita creer en el amor de Dios. Necesita del Crucifijo. Lo necesita nuestra humanidad, si es que no queremos que siga siendo como dice Dante: "el parterre que nos vuelve tan feroces". Urge volver a proclamar el Evangelio del amor de Dios en Cristo Jesús. Si los discípulos no lo hacemos seremos como los hombres que meten la luz debajo del celemín y defraudaremos la esperanza del mundo.

¡Ha llegado el momento de que todos vosotros seáis crucifijos vivientes! Los cristianos no tenemos otra fortaleza más que la viene del Crucifijo, ha de ser nuestra pacífica armadura, la armadura de Dios mismo. El Crucifijo es el único tesoro que tenéis, la única propiedad.

Pero os digo mucho más,(…) Sed cruces luminosas, sed crucifijos vivientes, causad en cuantos os traten el mismo respeto, los mismos sentimientos, las mismas ideas que un Crucifijo.

Es la hora de los discípulos de Cristo, sin vergüenza de ningún tipo, dad a conocer que sois cristianos, llevando en vuestro pecho el Crucifijo y viviendo conforme a esa cruz que es signo del amor que todo lo puede”.

lunes 14 de diciembre de 2009
     
 
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