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Festival del vino 2016 - D. O. Somontano
Mayca Sánchez
¡Ojo al share!
Mayca Sánchez nace en Valencia casi por casualidad. Sin embargo, será Málaga la ciudad que la ve crecer tanto personal como profesionalmente. Allí es dónde se licencia en Periodismo y donde inicia sus primeros coqueteos con la profesión.

Entra en contacto con el mundo multimedia en Vocento compaginando su labor en Diario Sur, Punto Radio y Canal Málaga. También ha estado ligada al mundo de la tauromaquia a través de la información y como comentarista taurina en diversos medios.

Más tarde, se centra en televisión y Canal Sur la acoge como redactora y reportera de actualidad. Su experiencia en programas para Neox, La Sexta, Antena 3, Cuatro, TVE y Castilla la Mancha Televisión le han brindado la oportunidad de conocer de cerca los entresijos y la magia del lenguaje audiovisual. Actualmente sigue desarrollando su actividad en la pequeña pantalla.
Mayca Sánchez
Últimos textos publicados
Una alternativa a la piratería
Mayca Sánchez
Bajarse música gratis está demasiado al alcance de la mano. De hecho, cada vez hay más programas que permiten al usuario disfrutar de películas que están en cartelera, discos recién estrenados y -aunque más tímidamente-, hasta los grandes éxitos editoriales. Y todo por coste 0. La preocupación de la industria ante esta situación es evidente ya que los artistas no están dispuestos a trabajar gratis y por lo tanto puede llegar a peligrar la existencia de la música profesional si nadie frena esta tendencia. Sin embargo, hace un par de años; y seguramente sin pretensiones sociales y sin más objetivo que el beneficio propio; la mente empresarial de los creadores de Spotify vinieron a poner en marcha una unidad de negocio que puede acabar salvando el pellejo a músicos y convirtiéndose en una verdadera alternativa a la piratería. Se trata de un servicio de música libre y legal que ya cuenta en Europa con unos 5 millones de usuarios y 6 millones de canciones de las discográficas más importantes. Su rápida propagación se debe, entre otras cosas, a la existencia de versiones gratuitas financiadas por la publicidad que aparece de forma esporádica en el reproductor, o a través del pago de una cuota mensual que en la mayoría de los casos no supera el precio del coste de un disco.

El invento es todo un éxito. Barato para el consumidor, incluso gratis si se quiere, las discográficas no pierden sino que ganan gracias a la importante cuantía que Spotify negocia con ellas para la explotación del producto, y al mismo tiempo, el consumidor dispone de un amplísimo catalogo discográfico al que es fácil acceder. Por contra, los productores musicales que no están de acuerdo con este sistema de descarga legal corren el peligro de ser invisibles para el público, ya que Spotify sirve también de plataforma de lanzamiento gracias a la oportunidad que ofrece a sus usuarios de compartir música con amigos e informarse de las últimas novedades discográficas. La repercusión está siendo extraordinaria gracias al boca a boca que de manera involuntaria se realiza a través de Facebook.

Hoy mismo, el responsable en España del servicio de escucha de música en internet sin descarga será el gran protagonista de la ‘Business global conference’ que se celebra en Baracaldo. A buen seguro, muy pendientes de la conferencia de Lutz Emmerich van a estar los cuatro españoles ya tienen previsto empezar a funcionar el próximo año con un sistema similar a Spotify llamado 24symbols. Gracias a este nuevo servicio el usuario podrá leer gratis en cualquier dispositivo iphone, ipad, libro electrónico, pc... el libro que quisiera sin necesidad de descargárselo. La forma de pago es casi idéntica por lo que las librerías se empiezan a echar las manos a la cabeza. Pero siendo realistas un gran porcentaje de jóvenes leen ya en todos los dispositivos y cuentan con pocos recursos económicos. Así, editoriales como Planeta o Mondadori han mostrado ya su interés por el proyecto ¡Y esto no ha hecho más que empezar!

miércoles, 10 de noviembre de 2010.
 
El culpable equivocado
Mayca Sánchez
Si busca lo políticamente correcto, mejor no siga leyendo. Entre otras cosas porque hoy le toca el turno a la franqueza, un elemento que, por si no se han dado cuenta, vende mucho en televisión. Al menos, así nos lo hicieron ver hace ya unos años los fundadores de ‘La fábrica de la tele’, productora que creó lo que se denomina ‘telebasura’, de la mano de programas como ‘Aquí hay tomate’, ‘Sálvame’, ‘La Noria’ y el reciente ‘España pregunta, Belén responde’. Sobra decir que la formación, la cultura y los buenos modales no vienen parejos a este tipo de formatos, pero también hay que reconocer los méritos de sus responsables, reflexionar sobre el momento actual y, sobretodo, no subestimar ni al espectador ni a los profesionales del medio. La televisión tiene una función social importantísima y por tanto es innegable su capacidad de formación e información. Pero también es entretenimiento y como tal... Puro espectáculo.

Programas como ‘Sálvame’ están todos los días en el ojo del huracán, pero la clave de su éxito no radica en el ya trasnochado mundo del ‘corazón’, sino en el arrojo de sus creadores cuando se atrevieron a explotar la sencillez y cotidianidad en televisión: una merienda entre colegas que se expresan a sus anchas, que se mueven por plató sin miedos escénicos, aunque ello suponga poner de los nervios al realizador. Aquí no importa la calidad técnica, sino la naturalidad. La mayoría de las veces se convierte en un auténtico circo de andar por casa pero que, paradojas de la vida, cada sobremesa consigue convencer a la audiencia.

Esta situación irrita enormemente a los sectores más eruditos de la sociedad que cargan contra este tipo de productos y menosprecian la profesionalidad de los que trabajan para ellos. Sin embargo, se olvidan de algo importante. Que los responsables de estos formatos manejan a la perfección las herramientas audiovisuales y tiene claro su objetivo: atraer al espectador. El contenido ya saben que es vulgar, pero no el continente: Cebos, vídeos y guiones escaletados con esmero e hilados con sumo mimo para que el público no repare en el mando. El 95% de las tardes se consigue. No hay muchas profesiones tan productivas.

Nadie duda que engancharse a este tipo de televisión puede tener efectos secundarios en el intelecto, pero es el espectador quién decide. Si un programa no funciona... se quita. Entonces, por qué no nos preguntamos la razón por la que triunfan estos formatos ¿Por qué en vez de ensañarse contra la televisión actual no nos dedicamos a observar la realidad? Dejemos por una vez de buscar culpables y plantear soluciones. Mucho se ha debido perder el respeto, por ejemplo, a la política para que la Esteban consiguiese, según las encuestas, ser la formación más votada en caso de presentarse a unas elecciones. ¿Estamos realmente ante una sociedad madura? Es curioso que la ‘telebasura’ exaspere tanto a los doctos en vez de despertarles una sonrisa y serle totalmente indiferente. Ríos de tinta siguen criticando la afluencia de estos formatos. El miedo esta latente. Pavor a que la televisión actual contribuya a seguir degradando a una sociedad cada vez más ignorante. ¿No sería más efectivo darle la vuelta a la tortilla y atajar el problema de raíz? Si centráramos los esfuerzos, que se nos escapan por la boca en críticas hacía el medio, en plantear nuevos métodos que nos lleven a un país con un mayor nivel cultural quizá, de aquí a unos años, no haga falta preocuparse tanto por esa ‘caja tonta’ que nos entretiene... La gente seguiría decidiendo lo qué quiere ver... Pero la televisión sería diferente.

lunes, 8 de noviembre de 2010.
 
El Ágora de Aspasia
Mayca Sánchez
La perfección no existe. Ni tan siquiera en los genios. Hasta el más grande de los mitos viene provisto de su propio talón de Aquiles, y Ryszard Kapuscinski no iba a ser menos. Por si existía alguna duda, Artur Domoslawki se ha encargado de desvelar el punto flaco del que ha sido uno de los mayores reporteros del siglo XX. Lo ha hecho en una polémica y ambiciosa biografía que fue vetada, incluso, por la viuda del escritor. Así las cosas, cuesta creer que el tal Domoslawki fuese fiel discípulo y que se haya declarado ‘amigo’ del autor de obras como ‘Ébano’ o ‘La guerra del fútbol’. ¿Su objetivo era desmontar el mito que durante años, cuentan que, se forjó él mismo? Seguramente no. Más bien, abogo porque Artur es un gran conocedor del oficio y sabe que escribir una biografía al uso es una pérdida de tiempo. Sin embargo, desvelar los entresijos del genio no sólo genera controversia, sino también éxito y ventas. Prueba de ello es la conmoción que se vivió en Polonia nada más ver la luz el texto. En tan solo unas horas: 45.000 ejemplares vendidos.

La polémica de ‘Kapuscinski non-fiction’ dicen que reside en los pasajes en los que se acusa al periodista de espiar para las autoridades comunistas, de teñir de fantasía sus textos periodísticos y de gozar de una intensa vida extramatrimonial.
Sin duda, estamos ante una biografía que no habría hecho muy feliz al que fuera reconocido en nuestro país con el Príncipe de Asturias. Su ego –como el de cualquier otro genio- no habría podido digerir tal traición. Sin embargo, ninguna de estas confesiones quita enteros a una trayectoria formidable, ni a su personal estilo, capaz de crear escuela y ser la referencia de periodistas veteranos e incipientes. No olvidemos que Kapuscinski fue algo más que un cronista. Gracias a su profesión tuvo el privilegio de ser testigo de revoluciones, dictaduras, golpes de estado y toda clase de rebeldías en América, Asia y África y al pie de la noticia no le importó jugarse la vida. La base informativa siempre estuvo ahí... Pero el éxito no le llegó de la mano de unas líneas escuetas e informativas enviadas a la agencia polaca PAP, sino por aquellos cuadernos de viaje en los que relataba cuanto le rodeaba. En estos textos es lícito y no se arremete contra ninguna ética el obviar la neutralidad para, como él le llamaba, ‘intensificar’ la realidad. Dicho de otra manera, contar las cosas con el sesgo de su propia mirada.

Por otra parte, no es extraño que Kapuscinski ejerciera ciertas simpatías con la izquierda. De lo contrario, probablemente no habría podido hacer carrera periodística en un sistema que no era democrático.

En cuanto a la infidelidad a Alicja... Eso queda en casa. Desde luego, la grandeza del polaco no residió nunca en su intachable currículo como esposo. Fue un viajero incansable, un hombre que creció en la guerra y dispuesto a correr cualquier riesgo...Pero siempre logró salvar los muebles y al parecer, también su matrimonio.

Ahora las aventuras y desventuras de Kapuscinski supone para muchos desmotar un mito y someterle a juicio. Pero el lugar que ocupa su literatura, no deja margen a la duda, la sentencia es bien clara.

miércoles, 3 de noviembre de 2010.
 
 
¿Información o televisión?
Mayca Sánchez
lunes, 1 de noviembre de 2010.
 
Sucumbir a los ochenta
Mayca Sánchez
miércoles, 27 de octubre de 2010.
 
La ficción hace milagros
Mayca Sánchez
lunes, 25 de octubre de 2010.
 
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