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Manuel Villegas
Manuel Villegas
​Como el pecado de la envidia que quien lo padece es el único perjudicado ya que el envidiado, en la mayoría de las ocasiones ni se entera de ello

Esta era la frase, que no dejaba de repetirnos nuestra madre a los cuatro hermanos, ha marcado nuestra vida desde pequeños. Con ella nos inculcó que la amabilidad, la comprensión y el respeto a las ideas de los demás, era una actitud digna de encomio, y con ella se conseguían más amigos que si, de entrada, te encerrabas en tu torre de marfil y no aceptabas las opiniones de los demás a los que considerabas indignos o inferiores a ti.

La idea central y la mayor parte del texto que expongo a continuación la he recibido por medio de un WhatsApp, de un amigo a quien ha llegado de forma anónima y que me la ha reenviado. Ello me ha dado pie para añadirle al corpus inicial algunas reflexiones y consideraciones mías.

Así comienza el texto que voy a glosar:

Este verano, delante de mis hijos, me dijeron una expresión muy mal sonante a la que yo contesté con una cortesía.

Ciertas personas que presenciaron el hecho me reconvinieron y me indicaron que debería de haber respondido con contundencia y no con amabilidad como hice.

Yo respondí que he nacido en el mimo país que don Pedro Muños Seca que, con la gracia que lo caracterizaba, les dijo a los que iban a fusilarle: “Me temo que no tienen ustedes intención de incluirme en el círculo de sus amistades”. También cuentan que cuando lo llevaba camino del paredón les dijo a sus asesinos: “Me habéis quitado todas mis posesiones, mi dinero, mi nombre y hasta mi dignidad, pero hay una cosa de la que no podéis despojarme”. Los criminales ansiosos por saber a qué se refería para arrebatárselo, le preguntaron que a qué aludía, a lo que respondió con sorna: “El miedo que tengo”.

Como es lógico quedaron chasqueados.

También refieren que, cuando se encontraba en la cárcel, un miliciano llamado Gálvez, decía, al pasar por ella: “A este no matéis, que lo mataré yo”. Don Pedro respondía: “Muy honrado, Gálvez, muy honrado”.

Tan digna de encomio como la de D. Pedro, fue la valentía y presencia de ánimo que mostró Ramiro de Meztu delante de los que lo iban a fusilar, sin juicio previo en el cementerio de Aravaca, en las proximidades de Madrid. Las últimas palabra que pronuncio, según quienes presenciaron la ignominia fueron: “Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡para que vuestros hijos sean mejores que vosotros!”.

Con esta frase expresó el mismo deseo que pronunció Jesús en la Cruz: “Perdónalos Padre, porque no saben lo que hacen”.

El movimiento que ha iniciado este impresentable de Pedro Sánchez para destruir la Cruz del Valle de los Caídos (la más alta de Europa), reconvertir este en un cementerio civil y transformar este lugar en un espacie de parque temático, no tiene parangón. El ministro Jáuregui ha dicho que ve el recinto como “una asignatura pendiente de la Transición”.

Pregunto ¿acaso no hay asignaturas pendientes de todas las atrocidades, ignominias y barbaridades que cometieron los socialistas durante la Segunda República? ¿No hay incontables muertos, violaciones, asesinatos, quema de iglesias, conventos y todo tipo de edificios religiosos de los que no podamos acordarnos?

¡Ah no! Largo Caballero (el Lenin español), Santiago Carrillo, a quien se le perdonó todo lo de Paracuellos, y más cosas, en la Transición y el resto de sus congéneres eran espíritus puros, libres de pecado y mancha, émulos de los ángeles.

La UE no ha sido engañada por las patrañas y falsedades de los comunistas, así en la Resolución del Parlamento Europeo, de 19 de septiembre de 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa, en el punto 15 dice lo siguiente:

Rusia sigue siendo la mayor víctima del totalitarismo comunista y que su evolución hacia un Estado democrático seguirá obstaculizada mientras el Gobierno, la élite y la propaganda políticas continúen encubriendo los crímenes comunistas y ensalzando el régimen totalitario soviético; pide, por tanto, a la sociedad rusa que acepte su trágico pasado.

Por ello, la Unión Europea condenó el comunismo y sus crímenes especificando que en algunos países de la UE los partidos comunistas están prohibidos por sus asesinatos.

España es el único país de la UE en el que, no sólo se silencian los crímenes cometidos por los comunistas, sino que se encubren y ocultan , y no se acepta el trágico pasado de la siniestra II República.

No es solo esta Cruz la que molesta a estos revanchistas y rencorosos socio-comunistas. Les molestan todas la Cruces, porque representan el perdón y la Redención. Personifican el amor, la caridad y el sacrificio por los demás, cosa que no entra en sus mentes mezquinas. Por ellos harían desaparecer las que muchos cristianos llevamos al cuello o tenemos introducidas en nuestras casa para venerarlas.

En su profundo ateísmo, como carecen de una luz espiritual que ilumine sus vidas, se encuentran sumidos en lo más profundo de un abismo del que no podrán salir porque no creen en la Redención, pero no tienen en cuenta el inmenso amor que nuestro Creador tiene por sus hijos. Un padre no los abandona por muy perversos que sean.

Pero lo más ignominioso es ese deseo de venganza y revancha que los consumen y que los lleva a resucitar odios, rencores, envidias y malquerencias que, en muy buena hora, se decidieron olvidar para comenzar una andadura nueva con los acuerdos de la Transición.

Como el pecado de la envidia que quien lo padece es el único perjudicado ya que el envidiado, en la mayoría de las ocasiones ni se entera de ello, estos rencorosos revanchistas consumidos por su indignidad son los que lo sufren.

Pienso que la actitud que debemos de tomar, quienes tenemos miras más elevadas, es la indiferencia, y decir la frase atribuida a Cervantes en El Quijote (aunque no sea cierta, pero viene al caso): “Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”, y como decía mi madre: “Más moscas atraen una cucharada de miel que un barril de hiel”.

Artículos del autor

Un historiador que se precie y sea digno de su profesión, debe de ser un notario de los hechos sucedidos. Solo ha de reflejar lo que los documentos manifiesten, después de haberlos contrastado y cotejado con otros.

Esta era la frase, que no dejaba de repetirnos nuestra madre a los cuatro hermanos, ha marcado nuestra vida desde pequeños. Con ella nos inculcó que la amabilidad, la comprensión y el respeto a las ideas de los demás, era una actitud digna de encomio, y con ella se conseguían más amigos que si, de entrada, te encerrabas en tu torre de marfil.

Considero que es del dominio público conocer en qué consiste una hemiplejia, no obstante pienso que no está de más recordar que esta enfermedad radica en un trastorno del cuerpo del paciente en el que la mitad contra lateral de su cuerpo está paralizada.

No, no estoy hablando de una película de James Bon, ni de nada que se le parezca; me refiero a que parece ser que, como se siga por este camino, El PSOE, PODEMOS y la caterva de partidos que participan en el Gobierno de España, aprobarán, si no hay una fuerza mayor que lo impida, lo que ellos han dado en llamar “el derecho a una muerte digna”

Los españoles venimos padeciendo una calamidad que solo nos proporciona males y desventuras desde hace tiempo.

En los tiempos anteriores al Concilio Vaticano II, que tuvo lugar allá por la segunda mitad del siglo XX. El Santo Sacrificio de la Misa se celebraba en latín, con el sacerdote vuelto de espaldas a los fieles y sin que estos tuviesen escasa o nula participación en la ceremonia.

Este personaje y su partido están en, posiblemente, las horas más bajas de su carrera política. En las últimas elecciones de Galicia y en las del País Vasco ha sufrido el peor batacazo de su historia. Además está siendo investigado por turbios asuntos de dinero, por una caja B, y por apreciación de delito en la financiación de su partido.


Los Socialistas únicamente se han preocupado de reivindicar a los militantes de la Izquierda; los que fueron eliminados y no pertenecían a esta ideología política no había que tenerlos en cuenta ni mantener su recuerdo.

Esa es la justicia de la Izquierda, para esta tendencia política sólo cuentan los que la practican, el resto, con no mencionarlo es suficiente.

 
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