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Festival del vino 2016 - D. O. Somontano
Jennifer García
Realidad e ilusión
Jennifer García, gallega entusiasta que disfruta analizando, opinando y valorando todo lo que el mundo genera. Estudió Traducción e Interpretación en la Universidade de Vigo, con el título de Intérprete Jurado en inglés.

Tras pasar un año en la Erasmus Hogeschool de Bruselas, estudió un máster en International Affairs: economía, derecho y política en ICADE, un programa de posgrado en la London School of Economics en International Relations: Government and Society y está finalizando un programa de especialista en Marketing Internacional y Comercio Exterior en CEPADE.

Mientras, va desarrollando su carrera profesional como consultora de relaciones institucionales, sin olvidarse de su gran pasión: África, tema sobre el que desarrolló su tesina. Directa, sencilla y crítica. Su columna se podrá leer todos los martes.

Email: jenniegarcia@gmail.com
Jennifer García
Últimos textos publicados
Volviendo a asuntos terrenales…
Tras un tiempo retirada de estos lares, me incorporo una vez pasada la gran visita Papal.
He tenido la desgracia de estar en Madrid durante esta semana pasada, viviendo con angustia la alegría desmedida de esos peregrinos que llenaban calles, plazas, iglesias y parques.

Una semana en el que resultaba imposible seguir con la vida normal que cada uno de los trabajadores que, normalmente a nuestro pesar, estábamos aguantando los 35º C madrileños para poder seguir trabajando. Una vida detenida, sin preguntar si nos interesaba que así fuese.

Independientemente de mis creencias, considero que no es de recibo realizar una manifestación de tintes religiosos que vayan en contra de todas las normas que en cualquier otro momento recibimos los ciudadanos de a pie. Me refiero a diferentes hechos, como la prohibición de los conciertos nocturnos en las fiestas de Chueca ya que alteraban el orden público. Toda la razón, pero ¿y qué pasó esta semana? Calles abarrotadas de gente que no cesaba de cantar y tocar instrumentos, gritos y banderas por doquier, metros cortados…, pero se permitía, ya que generarían ingresos a la comunidad.

Muy a mi pesar, vuelvo a discrepar. Obviamente que hemos ingresado más estos días, pero no tanto como se nos hace creer. Fiestas de Chueca, miles de extranjeros abarrotan nuestros hoteles, bares, restaurantes y discotecas durante una semana. Y por el otro lado, peregrinos, con alojamiento preparado en escuelas e iglesias, bocadillos y bebidas a sus espaldas, con toque de queda, sin pagar servicios médicos, con descuentos en transporte urbano… ¿Gastan? Pues sí, el que abandone su adorada austeridad para comprarse un café o un toro de Osborne en la tienda de souvenirs. No tiene ni punto de comparación.

Y sin embargo nos siguen contando esta milonga. ¿Nos tratan como tontos o realmente nos infravaloran? Bienvenida toda celebración que de a España un sitio en el mundo, que nos haga ser conocidos y que nos deje mostrar el potencial que tenemos. Nadie está en contra de eso.

Lo que nos ofende, y hablo por boca de todas aquellas personas con las que he tratado este tema, es que con nuestra contribución al Estado se sufrague (y no importa si es mayor o menor la cantidad invertida) una celebración religiosa con la que no todos estamos de acuerdo, pero al tiempo se prohíban otras muchas que no se adhieren a la religión, algo tan personal, privado e independiente de este estado en que vivimos.

Es una provocación la manifestación celebrada en contra de la JMJ, eso dicen. ¿Y no será más provocación ver cómo los tintes políticos que gobiernan esta comunidad están contribuyendo a aquello que ellos mismos pueden apoyar, de manera personal, con el dinero que cada uno de nosotros generamos?

Si en la declaración de la renta me preguntan si quiero contribuir con la Iglesia, ¿por qué ahora asumimos que así es? Pues no, no quiero. Bienvenido aquel que quiera, pero cada palo que aguante su vela.

miércoles, 24 de agosto de 2011.
 
¿Tiene todo un principio y un fin?
Apoyo la lucha del 15M, pero quizá, los primeros que tengan que cambiar seamos todos y cada uno de nosotros
Mi única intención es la de reflexionar en voz alta, la de compartir ciertas dudas que me invaden y a las que no acabo de dar respuesta. Y estoy pensando en el movimiento del 15M, en las diversas y sucesivas acampadas que se han ido organizando –de manera realmente asombrosa- por distintos puntos del territorio español.

Me parece loable que gente tan diferente haya conseguido estar semanas acampados al aire libre, llegando a crear pequeñas comunas, sin usar la violencia, manifestando sus deseos, sus opiniones, y obviamente, ganándose el cariño y el apoyo de todos aquellos reticentes que no vieron el sentido cuando esto surgió.

Pero entonces pienso, ¿por qué empezó? La gota que colmó el vaso fue la polémica Ley Sinde y su consecuente #nolesvotes. ¿Y por qué? Siempre se dijo que en España no luchábamos, en España nos quejábamos y no cambiábamos las cosas… Eso ha cambiado, pero ¿no nos damos cuenta de que fue necesario que nos quitaran nuestro ocio, que se cuestionase nuestro tiempo de placer para reaccionar? La situación política antes de la Ley Sinde ya era así, el paro estaba ahí, la mala gestión gubernamental era una evidencia, los problemas del sistema electoral ya habían sido analizados... Pero parece que no era suficiente. Me parece sorprendente y debo reconocer que incluso me ofende un poco.

Y luego sigo pensando, como todos estos días, en las revueltas del mundo árabe, con las que tantos paralelismos han desarrollado, y tienen un objetivo básico: un cambio de gobierno, una vuelta de tuerca al sistema… y una vez obtenido, la revolución llega a su fin y la recuperación social se pone en marcha. ¿Y en España qué pasa? ¿Cuándo llega el fin de esta acampada? Me cuesta imaginarlo, por el mero hecho de que es un totum revolutum de ideas, entre las que podemos destacar: un cambio de sistema electoral, un cambio de gobierno, una mejora social, la consecución de una administración pública transparente, la mejora educativa, la mejora laboral… ¿Y todo para cuándo? ¿No nos vamos a levantar hasta que España cambie?

Admiro que cada uno luche por lo suyo; desprecio el pedir, por el mero hecho de que cada uno lucha por lo suyo, y la vida no es más que una sucesión de pasos que nos conducen a nuestro destino. Por ahora, si hacemos balance, contamos con: un voto de castigo al PSOE, la victoria del PP, el enfado generalizado y un exceso del uso de la fuerza por parte de las autoridades… ¿Acaso no es el ciudadano español, el enfadado y el escéptico el que lo ha permitido? Faltan propuestas, propuestas reales, que puedan tener un peso; pero sobre todo, falta lucha: hubo un día que emigramos, y hasta que España no cambió, nadie volvía.

¿Qué pasa ahora? Algunos nos movemos, otros nos quejamos. ¿La generación más preparada es acaso la que menos riesgos corre? Puede ser, porque la comodidad, aunque nos quejamos porque no es perfecta, nos ha quitado el espíritu de lucha.

Repito, apoyo la lucha, apoyo la búsqueda de cambios, pero quizá, los primeros que tengan que cambiar seamos todos y cada uno de nosotros. Luchemos por lo nuestro, luchemos con ideales, simplemente luchemos. Las cosas nunca vienen solas, quien no arriesga no gana, y los que ya tienen su vida solucionada, jamás moverán un dedo por el resto.

jueves, 2 de junio de 2011.
 
La dura historia de Costa de Marfil
Resurgimiento de la crisis marfileña, tras diez años de guerra por una lucha de poder entre los seguidores del presidente electo y un exlíder que ejerció crímenes sobre su población

Costa de Marfil vuelve a aparecer en portadas de periódicos españoles tras la reciente visita de Sarkozy a ese país para presenciar el nombramiento de su presidente. Pero no es la situación de Costa de Marfil la que crea la noticia, sino que lo hace la insinuación de un supuesto embarazo de Carla Bruni. Personalmente, considero que su historia merece ser conocida por todos, aunque desgraciadamente no reciba tantas atenciones como esta “gran noticia”.

Este país africano vive en una larga y cruel guerra desde hace diez años. En 2002 tuvo lugar el inicio de su guerra civil, tras la muerte del ex presidente Houphouët-Boigny y la llegada de una retaila de sucesores nacionalistas que desarrollaron una serie de teorías basadas en la Ivoirité –la nacionalidad sólo para los ciudadanos de la costa y el centro del país, negándosela a los musulmanes del norte y oeste.

Con este nacionalismo creciente, se negó la posibilidad de voto y elección presidencial a todos aquellos candidatos cuyos padres no fuesen marfileños gracias a la aprobación de una nueva Constitución – de los 20 partidos existentes, sólo 6 pudieron participar en los comicios. Así el actual presidente –el reconocido por la comunidad internacional-, Ouattara, vio anulada su participación en las elecciones del año 2000.

Paralelamente, es en el mismo periodo en el que se vio reconocido el golpe de estado de Guei, apoyado por Laurent Gbagbo. Es ahí cuando comienza el infierno de la población: en esta primera etapa, más de 50 muertos en las primeras manifestaciones que se extendieron durante meses, hasta la proclamación de Gbagbo como presidente – se cuenta que llegó a haber 300 muertos y miles de heridos.

Esta proclamación tiene sus consecuencias a día de hoy: Gbagbo lleva cuestionablemente en el poder desde 2002 y ha perdido los comicios de noviembre del 2010, saliendo electo el presidente Ouattara. Pero, si su llegada fue cuestionada, ya que tuvo el apoyo del ejército y de la comisión constitucional; en 2010, se repite la escena: la comisión electoral independiente no le da la victoria –declaran que obtuvo el 51,45% de los votos-, sin embargo se negó durante meses a abdicar y dejar el poder. Fomentando de nuevo el odio entre los grupos, las revueltas y la muerte masiva de civiles.

Según informaciones que llegan de ese país, Gbagbo se rindió a mediados de abril y, sin embargo, esta crisis de poder cuenta ya con la friolera cifra de 1500 muertos a sus espaldas, más de 2500 franceses enviados como cascos azules y desde el 2003 las fuerzas de paz de la ONU están destinadas en el lugar. Ahora es la Corte Penal internacional la que pretende investigar a Gbagbo por crímenes de lesa humanidad: sólo durante su mandato ha conseguido que haya un millón de desplazados al sur del país –tras sus ataques a rebeldes- y en 2009 se cuantificaban 25.615 refugiados en países vecinos, como Liberia; y también porque en estos últimos meses de resistencia ha provocado que haya sobre unos 250 refugiados nuevos cada día, según ACNUR. Cifras escalofriantes, y lo es más aún saber que las revueltas siguen teniendo sus réplicas a día de hoy.

El poder de Costa de Marfil reside en el cacao –es el mayor exportador mundial- cuyo precio comienza a decaer, Francia apoyó de manera militar el ascenso de Ouattara al poder –involucrado directamente tras ataques de este país a intereses galos y desde el año 2000 tuvo una presencia independiente a la de la ONU-, y el Factbook de la CIA muestra unos datos pésimos: tiene una tasa de analfabetismo del 52%, una media de edad de 19,6 años, una incidencia del VIH del 3,4%, su deuda pública supera el 63% del PNB y desde 1999, causado por toda esta crisis, la renta per capita ha disminuido en un15%, la tasa de paro asciende al 40-50% y el 42% de su población está viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

Ahora, con ayuda de la ONU, ACNUR y diferentes organizaciones no gubernamentales sólo podemos confiar que llegue por fin la estabilidad, que el viaje de Sarkozy tenga más repercusión que la simple creación de nuevas portadas en prensa rosa, que la comunidad se vuelque en la ayuda a este líder reconocido y, por fin, los marfileños vean un futuro brillante que se abre ante ellos. La estabilidad traerá la recuperación y con esto el resto irá surgiendo.

miércoles, 25 de mayo de 2011.
 
 
¿Qué ocurre en Uganda?
Está decidiendo si aprueba un proyecto de ley que plantea castigar con la pena de muerte a toda aquella persona homosexual que viva dentro de sus fronteras
martes, 17 de mayo de 2011.
 
¡Gerónimo, cuántas dudas!
Me abruman las dudas. Las dudas morales que normalmente me sobrevienen cuando se lee y se escucha cierta información, en este caso: la muerte de Osama Bin Laden
jueves, 5 de mayo de 2011.
 
Qué fácil es olvidar el pasado
Parece que ya no recordamos cuando España era un país de emigrantes

Emigrantes a Suiza, a Holanda, a Bélgica, y sobre todo a Sudamérica
miércoles, 27 de abril de 2011.
 
Por fin una buena noticia
Jennifer García
martes, 12 de abril de 2011.
 
¿Cuánto vale el prestigio?
Jennifer García
martes, 5 de abril de 2011.
 
Responsabilidad de proteger
Jennifer García Fuentes
martes, 29 de marzo de 2011.
 
La educación y la hipocresía
Jennifer García Fuentes
miércoles, 23 de marzo de 2011.
 
¿Valores absolutos o valores relativos?
Jennifer García Fuentes
martes, 15 de marzo de 2011.
 
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