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Festival del vino 2016 - D. O. Somontano
Antonio Alcántara

Nací entre olivares de plata en el pueblo jiennense de Torredelcampo. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Realicé el máster de periodismo deportivo de Eurosport debido a mi gran pasión por el binomio periodismo-deporte. Poseo el Diploma de Estudios Avanzados del programa de doctorado 'El flamenco: acercamiento multidisciplinar a su estudio' de la Universidad de Sevilla, el único proyecto curricular que existe en tercer ciclo sobre flamenco en todas las universidades del mundo.

Gran aficionado al arte jondo, dirijo desde hace casi cuatro años el programa 'Flamenquería' en Candil Radio donde he tenido el placer de entrevistar a artistas de la talla de Moraíto, Enrique Morente, Tomatito o Carmen Linares. He trabajado en RNE Andalucía, Eurosport.es, en Florencia en el periódico digital 'Firenze.net' y en Almería en los periódicos 'Diario de Almería' de Grupo Joly y La Voz de Almería, Cadena SER y Canal Almería TV.



Twitter: @AAlcantaraMoral
Blog/Web: http://sobreeltablao.blogspot.com/
Email: antonioalcantar@gmail.com
Antonio Alcántara
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Flamenco virgen extra
XVII Velada Flamenca Aceitunera

Manuel Fernández 'El Titi' y David Delgado ' Niño de la Fragua'

Es un flamenco virgen extra, puede llenar de arte una almazara y atesora un compás que fluye en su voz como el oro líquido. Éste es el aval del cantaor almeriense Manuel Fernández 'El Titi' que cautivó al público de Martos, la cuna del olivar, que supo saborear y gozar del cante de este gitano que se empapa de flamencura cual aceite en un buen hoyo de pan. Comenzó su recital en la venusta peña flamenca marteña, abarrotada por una audiencia hambrienta de buen flamenco, por tientos-tangos dejando claro desde el inicio que iba a poner su corazón proyectado en su garganta al servicio del arte.

'El Titi' se mueve como pez en el agua en los cantes de compás y los adereza con su voz fundida en esa fragua que engendró su etnia. Metal puro, un flamenco sin artificios, sin recursos efectistas ni banalidades superfluas. Un cantaor que no sucumbe a las imposiciones de las modas, que respeta y conoce profundamente el inmenso legado heredado de sus ancestros. El respetable comenzaba a saciar su sed de cante y el de Huércal de Almería se arrancó por soleares con el acompañamiento de esa gran guitarra de 'El Niño de la Fragua'.

Esa soleá bien templá, en la que se peleó con el cante y le ganó la batalla, fue el preludio de otro estilo matriz como las seguiriyas. 'El Titi' chanela de cante y lo demuestra en el escenario. Pero no sólo conoce las claves del flamenco, sino que su cante duele, eriza la piel al más pintao.

Bordó las seguiriyas y cerró la primera parte con unos fandangos naturales, dedicados con ternura a su madre Lela, que el público premió con una sonora ovación. Tras el receso, el almeriense inundó de compás la peña de Martos. De nuevo al tajo, aunque ya cesaron de doblar las campanas de las seguiriyas para dar paso a la fiesta pura por tangos y rumbas que arrancaron las palmas hasta al más 'atravesao' de la sala.

Continuó con otro palo festero como las alegrías de Cádiz en las que 'El Titi' jugueteó con los doce tiempos con la misma facilidad que las niñas gaditanas se hacían tirabuzones con esas bombas de los fanfarrones. Derrochó fuerza, entrega y amor a lo que más le gusta: el flamenco. Manuel Fernández es un cantaor que desayuna, almuerza y cena flamenco y lo digiere en el escenario.




Las autoridades marteñas entregan aceite a los artistas


Además tuvo el detalle de invitar a subir al escenario a su hermana, Toñi Fernández, la continuadora de la flamenquísima saga que sobrecogió a los aficionados marteños con unos campanilleros en los que hubo ecos de los soníos negros del Torre. Tras esta bendita pincelada navideña, el tablao se impregnó de la magia de la bulería con el compás que marcaban los palmeros David 'El Foski' y Antonio de Linares y las falsetas flamenquísimas de David Delgado 'Niño de la Fragua'. Los Fernández hicieron un extenso repertorio bulearero que Toñi salpimentó con unas pataítas con mucho arte.

“De flamenco no estamos hartos / con este público maravilloso / en esta peña de Martos”. Y con este homenaje al público local remató Manuel Fernández 'El Titi' una actuación magistral que dejó en el paladar de las emociones un sabor de boca tan bueno como el conspicuo aceite de oliva jiennense que recubre con un manto de oro a Andalucía.

domingo, 11 de diciembre de 2011.
 
¿Sonarán las aulas por bulerías?
Hoy se cumple un año de la declaración del flamenco como Patrimonio de la Humanidad

El 16 de noviembre de 2010, nada más conocer la noticia, escribí:

Entre tanta parafernalia política, me acuerdo de los sonidos de la fragua al compás del martillo, los melismas por los surcos con los cantes camperos al mecido del arado y marcando el tiempo de la besana, de los barrenos en las minas y de los nudillos en los tabancos. De artistas que han sufrido y pasado calamidades para transmitirnos este inmenso legado, que han soportado la burla de señoritos y vituperios feroces, me viene a la cabeza la labor de investigadores que se han dejado la piel y su precioso tiempo, la flamenquería lorquiana, las largas noches de verano en festivales en los que el churrero echaba la persiana a los cantes, recuerdo a aficionados cabales, peñistas que creían y siguen luchando por este arte al que he tenido que defender muchas veces y sacar pecho al parecer un bicho raro por amar una música que hoy catalogan de universal, aunque ya lo es desde hace mucho tiempo.

Me alegro de esta noticia, sobre todo, por esa dignificación y porque espero que traiga hechos (y no palabras) positivos. Sería maravilloso que todo el pueblo andaluz conozca quién fue Don Antonio Chacón, Niño Ricardo o Silverio Franconetti, que diferencie una soleá de una seguiriya, e incluso sería más gratificante que lo aprendan los más pequeños al igual que estudian a otros grandes de las letras como Bécquer o Góngora. Que el compás llegue a las aulas y el duende de este arte andaluz y universal inunde los centros educativos.

El flamenco siempre fue patrimonio universal porque es algo intrínseco al ser humano y lo seguirá siendo mientras la humanidad continúe sufriendo, riendo y ante todo, sintiendo. Como dice el maestro Morente: "La humanidad es patrimonio del flamenco". Un abrazo y a seguir luchando por este arte que nos une y al que amamos. Y como he escuchado a un gitano viejo decir contó el arte del mundo: "Ya tenemos carnet". Confiemos en que sirva para algo.

365 días después ha habido más escaparate que trabajo en la trastienda. Es cierto que acaban de realizar un congreso internacional sobre la materia y hay que aplaudirlo así como que el día de hoy haya sido nombrado como día del flamenco. Eso está muy bien, pero hace un año hubo una promesa que sigue 'echá en el olvío': el flamenco en las aulas. Hoy Paulino Plata se ha paseado por los colegios con flamenquísimas promesas como las que hace un año hizo Griñán cuando se le llenó la boca de ritmo al afirmar que el flamenco iba a estar muy pronto en los colegios. Un año después en las aulas hay más cartabón que compás.

En la rueda de prensa de presentación del curso escolar, le pregunté al delegado de Educación de Almería el motivo por el que todavía no se incluía el flamenco en los programas escolares y se quedó más fuera de juego que Julio Salinas. Ni se acordaba del anuncio de su presidente y me afirmó que se lo preguntaría. En esa rueda de prensa se presentó el chino como idioma extraescolar. No digo yo que no sea importante el mandarín, pero antes de ampliar sus ramas un buen árbol debe saber de dónde vienen sus raíces. También se roneó de educación 2.0. Los alumnos tienen hoy en día más TIC's que BIC's, pero el dominio de las nuevas tecnologías en las aulas es directamente proporcional al del fracaso escolar. Así que tampoco empecemos la casa por el tejado porque si no los niños andaluces seguirán felices con sus ordenadores gratuitos (bueno, que pagamos todos) abanderando la alfabetización digital, pero sin saber si vergüenza se escribe con b o con v, leyendo los comentarios del Tuenti y sin visitar jamás 'La casa de Bernarda Alba'.

Bueno, que me pongo estupendo, vuelvo al tema del flamenco. Plata y Álvarez de la Chica han aseverado hoy que nuestra universal música va a estar en las aulas. El consejero ha prometido 100.000 euros para fomentar su incorporación a la práctica educativa más lo que aporte el Ministerio. Esperemos que no sea en Conocimiento del Medio y no se refieran a ese ave tan bello que vuela por el Cabo de Gata. Ojalá que no sea ojana y sus palabras sean de plata fina. Confío en que el flamenco se instaure en los centros por derecho y para eso hacen falta personas acreditadas, profesores que chanelen para que no suceda como con la informática donde muchos niños están años luz por delante de sus docentes. Si la asignatura se implanta, daré al césar lo que es del césar y le haré compás por bulerías a Plata y si hace falta le cantaré por alegrías a Griñán, pero sobre todo, me sentiré orgulloso de que los niños de la región que engendró al arte jondo puedan saber que un martinete no es el diminutivo de Martín, que un polo además de comerse también puede cantarse y que una bulería es algo mucho más complejo y maravilloso que la canción de Bisbal. Me llenará de orgullo y satisfacción (¡qué real me ha quedao eso!) que los churumbeles de la tierra que me vio nacer sepan quienes fueron Manuel Vallejo y La Macarrona o tengan la posibilidad de escuchar la guitarra de Niño Ricardo. Porque para apreciar y valorar esta música hay que estudiarla y sentirla, ya que no se puede amar lo que no se conoce.

jueves, 17 de noviembre de 2011.
 
 
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