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Abel Ros
Desde la crítica
Abel Ros (Callosa de Segura, Alicante, 1974). Sociólogo y escritor. Es autor de El Rincón de la Crítica. Un blog para amantes de la lectura que buscan una visión crítica de la actualidad. Ha publicado: 'El Pensamiento Atrapado' (Ediciones La Lluvia).

Colaborador habitual de los diarios digitales Siglo XXI; El Plural; Nueva Tribuna y Vega Media Press. Se considera un defensor de la crítica social, plural e independiente como instrumento pedagógico para el fortalecimiento del discurso democrático.

Twitter: @Abel_Ros
Blog/Web: http://elrincondelacritica.com
Email: abel-ros@hotmail.com
Abel Ros
Últimos textos publicados
La España ingobernable
Sin Ciudadanos mediante, otro gallo cantaría en los corrales de Génova. Otro gallo cantaría, como digo, porque el partido de Rivera representa la resurrección del suarismo y la crisis del fraguismo. Tiempos, no tan lejanos, donde Alianza Popular era una organización fragmentada por el ala radical de la Falange y los moderados adolfinos. Tanto es así que durante años, el partido de Rajoy no daba palo al agua hasta que José María – Aznar en términos formales – reestructuró el partido, y metió en el mismo saco a nostálgicos de Iribarne con desencantados de Suárez. Gracias a esta maniobra, el expresidente del Gobierno consiguió una derecha fuerte, frente a una izquierda dividida por socialdemócratas y “comunistas". Comunistas entre comillas, cierto, porque todavía hay quien reduce Izquierda Unida a un partido retrógrado de tintes leninistas. Desde aquellos años, en España, como digo, se instauró para quedarse un escenario político, representado por una derecha unida y minoritaria, frente a una izquierda fragmentada y mayoritaria.

Con la llegada de la "nueva derecha" – tal y como Sánchez ha etiquetado al partido de Rivera -, las siglas de Rajoy pierden fuelle de cara a las próximas generales; algo que favorece, sin duda alguna, al principal bastión de la izquierda, el partido socialista. Lo favorece, como digo, por dos principales razones. La primera: los tiempos de Pedro no son los de Rubalcaba. Las políticas de austeridad, llevadas a cabo por la derecha, han cerrado gran parte de las heridas del zapaterismo, cuestión necesaria para que los exiliados de Alfredo regresen a su nido. La segunda: con los resultados de Andalucía sobre la mesa, los mordiscos de Podemos se los lleva Izquierda Unida. Algo que sucederá – muy probablemente – en los comicios de noviembre, si tenemos en cuenta que el discurso de Podemos comparte más puntos y comas con las siglas de Garzón que con los pétalos de la rosa. Así las cosas, si se cumpliera este razonamiento, el hemiciclo de los leones quedaría compuesto por una derecha fragmentada – liderada por el Pepé – frente a una izquierda tripartita – abanderada por el partido socialista y seguida por Podemos e Izquierda Unida -.

El Partido Popular, UPyD e Izquierda Unida serían, por tanto, las fuerzas más castigadas en los próximos comicios. El Pepé perdería su holgada mayoría por tres razones de sentido común. La primera: el desmantelamiento del Estado del Bienestar y, por tanto, el aumento de la desigualdad social. La segunda: sus polémicas leyes. La ley Mordaza, la Lomce, el proyecto de reforma universitaria, la subida del IVA, la reforma laboral y las "gallardonadas" de Alberto, entre otras. Y, la tercera – aunque en menor medida -, la corrupción por el caso Bárcenas, Gürtel y demás. UPyD pasaría, probablemente, a la historia política de este país por el golpe de Ciudadanos. La casa de Albert Rivera sería, por tanto, el refugio para los desencantados del PP y los cabreados con la exsocialista, Rosa Díez. Y por último, Izquierda Unida sería – como dije antes – la fuerza más herida por el influjo de Podemos. Así las cosas, el lienzo postelectoral estaría representado por una derecha débil, por el influjo de Ciudadanos, frente a un PSOE fuerte por las grietas de su izquierda. Escenario que traería consigo un hemiciclo plural, sin mayorías absolutas, donde gobernaría la lista más votada. Estaríamos pues, ante una jaula de grillos a la italiana, donde los adelantos electorales y las posibles mociones de censura serían el rasgo común de toda la legislatura.

Con estos mimbres, no es extraño que se produzcan acercamientos preelectorales entre bandos enfrentados. Tanto es así que el Partido Popular ya está flirteando con Ciudadanos, y los socialistas con Podemos. Flirteos, queridísimos lectores, para evitar lo que sería la España ingobernable. Una España desorientada por la ruptura del bipartidismo acostumbrado. Un bipartidismo, que desde las columnas mediáticas ha sido muy criticado y hoy, cuando estamos muy cerca de perderlo; muchos se preguntan si hubiese sido mejor quedarnos como estamos. El pluralismo político tiene, como saben, sus ventajas e inconvenientes. Las ventajas, las leyes son consensuadas o, dicho de otro modo, cocinadas a fuego lento por distintos cocineros. La negociación y el talante se convierten en las condiciones necesarias para que el chiringuito funcione. Los inconvenientes, la falta de entendimiento entre las fuerzas del hemiciclo, suscita la formación de alianzas entre los afines de la batalla. Alianzas, como digo, que – en España - moverían el péndulo político hacia el bipartidismo, y pondrían el punto final al "tiempo nuevo", anunciado por S.M. en su discurso de investidura.
lunes, 13 de abril de 2015.
 
Los tiempos de Quevedo
En los últimos meses, como sabéis, he escrito varios artículos autobiográficos. Relatos como: "los brotes del Alzheimer", "árboles doblados" y "gafas rotas" son, entre otros, historias reales que, de una manera u otra, han condicionado el curso de mi sino. Aunque estos escritos los llame "autobiográficos" porque están redactados en primera persona, lo cierto y verdad, es que detrás de cualquier producto literario reside la huella biográfica de su autor, aunque éste se esconda entre los interlineados de su obra. Muchos profesores de lengua y literatura – de esos que saben mucho de teoría pero muy poco de la praxis (de la escritura) – suelen pasar de puntillas por la vida de los autores. Desde que estudiaba en el instituto, recuerdo que siempre fui muy crítico con esta dejadez docente; práctica que hoy, veinte años después, la sigo observando en algunos de mis compañeros de batalla. Cuando analizamos un escrito – ya sea un libro de ficción o un ensayo de política – aparte de desglosar sus ideas principales y secundarias; temáticas y contextualización histórica, es necesario conocer de cerca a su autor para una comprensión exhaustiva de su obra. Las "Nanas de la cebolla" de Miguel Hernández no rimarían igual sin la sombra de los barrotes. Algo parecido ocurre con pintores como Goya o músicos como Beethoven; artistas de carne y hueso, como nosotros, que a lo largo de sus vidas sintieron la necesidad de escribir, pintar o componer y, gracias a ello, han pasado al diálogo presente. Hoy, como les digo, sus mensajes son un puente entre sus sendas y las nuestras. A pesar de que algunas formas lingüísticas no sean las mismas y los teclados hayan sustituido a las plumas de Cervantes, lo cierto y verdad, es que nuestro carácter "chismoso y envidioso" sigue siendo el mismo en las páginas del Buscón que en los textos de Reverte. Seguimos con los mismos conflictos de clase que tanto denunció Marx en el Capital y, si me apuran, les diré, que tenemos la misma maldad que retrató Hobbes en su obra, Leviatán.

El otro día, sin ir más lejos, conversé con Alberto – un viejo compañero de trabajo – acerca de educación y literatura. Hablamos sobre el maltrato que está sufriendo la lengua española por el uso de los móviles, tabletas y toda la parafernalia de "las nuevas tecnologías de la información y comunicación", por parte de los jóvenes. Tan grave es el problema, me decía, que la mayoría de sus alumnos han reducido sus lecturas a "los monosílabos" y "palabras mal escritas" que reciben por "wasaps". Así las cosas, "la lectura de mala calidad" se ha convertido en un hábito social que empobrece el gusto por las letras de los tiempos de Quevedo. Sin una masa lectora exigente en el horizonte, el oficio de la escritura enfermará por no resultar rentable a la industria de la cultura. No olvidemos que el 35 por ciento de los encuestados, según el último barómetro del CIS, no lee nunca o casi nunca. Sin lectores, la Hispania de Rajoy se convertirá, con el paso de los años, en un país de ciudadanos alienados por los discursos del poder. Es, precisamente, esta razón, y no otra, la que enciende la luz roja de la crítica e invita a la intelectualidad a buscar soluciones al problema. Para ello, es necesario que nos preguntemos: ¿por qué no lee la gente? Según los encuestados, el hábito de leer ha sido sustituido por otras alternativas de entretenimiento, tales como cine, televisión, música, videojuegos, botellones y un sinfín de razones que invitan al sujeto a prescindir de lo aburrido, la lectura. Sin tales alternativas, la caída de lectores no sería la misma. Renunciar al progreso y a las nuevas formas de entretenimiento sería, por tanto, la solución para encender las luces del siglo XVIII. Ahora bien esta solución, como ustedes comprobarán, es una utopía. Es una utopía, como les digo, porque el progreso es imparable y, por mucho que queramos volver al siglo de las letras, el nuestro es el de las pantallas. Luego tendremos que buscar la fórmula para que leer se convierta en una necesidad para el crecimiento personal y no en algo aburrido, al servicio de los raros.

Esta semana, a pesar de la crisis lectora que atraviesa el país, mi blog -El Rincón de la Crítica - ha cumplido cuatro años. Cada día se crean en el mundo miles de blogs; pero son, la verdad sea dicha, muy pocos los que resisten la erosión del tiempo. No la resisten, como les digo, porque un blog necesita mucha perseverancia y paciencia hasta que se recogen sus primeros frutos, una audiencia mínima exigible. Una bitácora, y lo he dicho en más de una ocasión, es como una planta a la que tienes que regar todos los días si no quieres que se muera. Sin mi pasión por la escritura, hoy, probablemente, mi blog sería un cadáver del olvido. Como ustedes saben, el Rincón no es un documento "populista". No tiene una línea editorial definida. Y no la tiene, cierto, porque yo no escribo para los otros, sino como un ejercicio de salud mental para amueblar mis pensamientos; sin preocuparme, lo más mínimo, por si los artículos reciben más o menos "me gusta" en Facebook, o si son “Treding Topic" en los mentideros de Twitter. Si quisiera que el Rincón fuera un blog de renombre, solo tendría que escribir para un público definido, como lo hacen los redactores de Marhuenda o los escribas de Rubido. Escribir para los otros implicaría convertirme en un Pablo Iglesias de la literatura que junta palabras con las ilusiones de la gente. Es, por ello, por lo que algunos periódicos se niegan a publicar mis tribunas de opinión. Se niegan porque no están acostumbrados a que sus páginas sean manchadas por el ácido de la crítica. Una crítica libre, plural e independiente; que lo único que busca es repensar el presente sin las mordazas de la censura, siempre desde el respeto y la asertividad del relato. Aunque el Rincón sea un blog incómodo, lo cierto y verdad, es que la mayoría de sus seguidores – sociólogos, politólogos, escritores, profesores, entre otros – son lectores exigentes. Lectores, como les digo, cansados del modelo periodístico europeo y en búsqueda constante de lecturas selectivas.

En más de una ocasión he reivindicado la escritura como asignatura obligatoria en enseñanza secundaria. Escribir – en palabras del filósofo – es algo más que juntar palabras en la frialdad del pergamino. Los libros son la suma de millones de miradas acerca de una misma realidad. Es, precisamente, la forma de mirar, la que diferencia los textos de Galdós de los escritos de Rosalía; la que diferencia, cierto, a la España de ABC de la Hispania republicana y, la que nos separa entre Sanchos del Pesoe y Quijotes de Podemos. Mientras todos los que juntan palabras "ven", solamente los escritores "miran". Mientras "ver" es un ejercicio de contemplación y gusto por el paisaje, "mirar" es una tarea de reflexión y crítica con lo visto. Así las cosas, "mirar" se convierte en una búsqueda de metáforas entre las malezas de los árboles, y "ver" es un oficio de budistas en búsqueda de silencio. Es por ello que; los escritores de pedigrí – aquellos que buscan la verdad en medio de la hipocresía – son quienes fracasan en la industria de la cultura. Fracasan, como les digo, porque todo lo que huela a independiente – cine, música y literatura – no es bienvenido en las junglas del mercado. Así las cosas, la escritura se convierte en un prostíbulo barato, entre escritores y editores, donde solo triunfan quienes salen en la tele. Según mis críticos, "El pensamiento atrapado" - mi libro - no es un libro populista. No lo es, cierto, porque no salgo en la tele ni hago presentaciones y, no lo es porque en sus páginas busqué la verdad en medio de la hipocresía. Ojalá lo hubiese escrito en los tiempos de Quevedo.
lunes, 19 de enero de 2015.
 
Los sesgos de la consulta
La "cacicada" del 9-N, le sirve a la corriente separatista para continuar su lucha por la utopía. Gracias a este pseudo-referéndum
A pesar de los impedimentos del Gobierno, la "consulta alternativa" se ha celebrado en Cataluña. Se ha celebrado, cierto, con una participación del treinta por ciento, o dicho de otro modo, uno de cada tres de los votantes ha ejercido su "derecho a decidir". De éstos, uno de cada nueve ha manifestado el "sí, sí" a las dos preguntas planteadas en la papeleta. Así las cosas, ¿se puede decir que la consulta ha sido un éxito? No, rotundamente no. No porque los sesgos de la misma impiden al sociólogo extraer conclusiones válidas y fiables que permitan al político hablar con fundamento. En términos demoscópicos, la "consulta alternativa" no cumple con los requisitos necesarios para ser catalogada como plebiscito ciudadano; ni siquiera por analogía con las estructuras de los referéndums oficiales, la consulta cumple con los requisitos mínimos de un proceso electoral propio del siglo XXI.

La consulta se ha celebrado sin un censo que concretase el universo – relación con los nombres y apellidos de los llamados a las urnas -; no se ha garantizado la aleatoriedad en la composición de las mesas electorales, o dicho en otros términos, las mesas no han sido compuestas por los resultados de un sorteo – como ocurre en las elecciones oficiales – sino por voluntarios afines a la consulta; el escrutinio de las papeletas no se ha realizado con testimonios objetivos – de conformidad con lo establecido por la ley orgánica del régimen electoral y las recomendaciones europeas – sino por testimonios subjetivos (interventores, voluntarios y simpatizantes con la cuestión separatista) y, no se sabe qué mecanismos han existido para evitar las votaciones duplicadas y las mentiras en la lectura y recuento de papeletas. Al tratarse de una consulta – y no de un sondeo demoscópico – es imposible averiguar qué hubiesen votado los dos tercios de catalanes que se han abstenido. Así las cosas, con el "pucherazo" de los tiempos galdosianos sobre la mesa, resulta demagógico hablar en términos de éxito sin el fundamento técnico para ello.

A pesar de tales sesgos, la "cacicada" del 9-N, le sirve a la corriente separatista para continuar su lucha por la utopía. Gracias a este pseudo-referéndum, tanto Mas como Yunqueras obtienen el dato que necesitaban – casi dos millones de "sí, sí" por la independencia – para presionar al Gobierno a que se celebre el futuro "referéndum". Un referéndum, les decía, imposible con los mimbres del presente – la Constitución Española – pero probable si ésta algún día se reformara. Mientras tanto – hasta que llegue ese día -, la crispación catalana entre los "sí, sí"; los "sí, no" y los "no, no" continuará removiendo las aguas tranquilas de los últimos quinientos años entre España y Cataluña. Tanto es así que miles de catalanes no acudieron a las urnas por el miedo a que su acción democrática – presuntamente ilegal – tuviera represalias futuras, por parte de las Administraciones. Los mismos miedos, cierto, que tienen millones de ciudadanos en el mundo sometidos a las cadenas de regímenes dictatoriales.

Con el dato sesgado sobre el tapete – casi dos millones de separatistas, un tercio de la población catalana – es momento de preguntarse cuál es el paso siguiente en este callejón sin salida. La firmeza de Rajoy - su cierre en banda sobre la imposibilidad del referéndum – solamente canaliza la frustración de los votantes hacia mecanismos de violencia y malestar ciudadano. La propuesta deSánchez, por su parte, considerar el problema como una cuestión política en lugar de jurídica, implica escuchar a Mas para entrar en el juego histórico de concesiones y privilegios, con tal de "callarle la boca".

Un juego de concesiones y privilegios, les decía, que abriría – todavía más – la brecha geográfica entre ellos y nosotros. Esta medida – la medida de Sánchez – se volvería – con el tiempo – en contra de nosotros. Los catalanes serían cada vez menos dependientes y la solicitud del referéndum adquiriría más fuerza que nunca. Luego, la negociación con Mas para evitar el incomodo de su discurso, no solucionaría el problema sino que lo agravaría.

Por su parte, la posición del Ejecutivo, basada en la resistencia como táctica para debilitar al adversario tampoco es la vía acertada. No olvidemos que el desafío mutuo entre Rajoy -por no ceder a las presiones catalanas – y Mas – por no parar en su intento por la utopía – solamente avivan la llama de la crispación entre los que nos "odian": los sí, sí y, los que nos "quieren": los "sí, no" y los "no, no". Llegados a este punto, lo mejor sería modificar la Carta Magna para que decidan en condiciones aceptables y sin sesgos metodológicos. Después, con los resultados sobre la mesa, actuar en consecuencia. ¿Y si el setenta por ciento de los abstencionistas del pasado domingo votaran NO a la independencia? Otro gallo cantaría. Ante ese escenario, el influjo de la mayoría pondría el cerrojo a dos años de discurso separatista. La aceptación sería legítima, tal y como sucedió en Escocia, y viviríamos tranquilos durante alguna que otra década. ¿Y si ese mismo setenta por ciento, en lugar de decir no, dijera SÍ a la independencia? En ese supuesto, la vinculación del referéndum haría que Cataluña fuera un país independiente, como lo son los franceses, los belgas y los andorranos.
jueves, 13 de noviembre de 2014.
 
 
Los brotes del Alzheimer
Cuando publicas un libro dejas de ser libre; ya no eres un bloguero que escribe para cubrir su vocación de periodista
miércoles, 24 de septiembre de 2014.
 
Alcaldes de Rajoy
La nueva "bofetada" que se cocina en La Moncloa nos sitúa a las puertas de los modelos "a una vuelta" americanos
viernes, 5 de septiembre de 2014.
 
Sobre impuestos e ideología
La bajada del IRPF ha sido cocinada con una subida de impuestos encubierta
miércoles, 25 de junio de 2014.
 
Torpezas políticas
El próximo domingo miles de españoles votarán en las elecciones europeas sin saber a ciencia cierta cuáles son los programas ofertados por los líderes de sus partidos
martes, 20 de mayo de 2014.
 
La España de Gasset
Hoy, 100 años después de aquellas mentes inquietas, la España que nos mira es similar al país de "pandereta" que tanto criticó Gasset en el Faro de Madrid
domingo, 20 de abril de 2014.
 
Amores tóxicos
La independencia económica es una condición necesaria, pero no suficiente, para luchar contra el maltrato
domingo, 30 de marzo de 2014.
 
Tizas rotas
A lo largo de treinta y tantos años de democracia, el cúmulo de reformas educativas - rojas, verdes y amarillas -, no ha servido para sacar pecho en los paraninfos europeos
martes, 10 de diciembre de 2013.
 
La máscara educativa
A través de la LOGSE se protegió al débil, al menos capaz, al que más lo necesitaba, sin dejar en el arcén al más aventajado
jueves, 31 de octubre de 2013.
 
Entre la espada y la pared
En Cataluña existe un sentimiento independentista, pero no hay una evidencia cuantificable que legitime la autodeterminación
martes, 17 de septiembre de 2013.
 
Lecciones de venta
La vendedora de “Madrid 2020”, Ana Botella, ha brillado por su torpeza en el arte de vender
martes, 10 de septiembre de 2013.
 
Un programa, un líder y un partido
Las mayorías democráticas son condición necesaria pero no suficiente para mantener el poder
miércoles, 7 de agosto de 2013.
 
Sobre Iglesia y utopía
El poder de convocatoria de la Iglesia no reside en el carisma del Papa sino en “la santidad” vista desde los prismas de la utopía
miércoles, 31 de julio de 2013.
 
Prejuicios ideológicos
La metáfora organicista de Spencer sirve al sociólogo del presente para estudiar los síntomas de debilidad patentes en las democracias occidentales
miércoles, 24 de julio de 2013.
 
Sobre FAES y esquizofrenia
La foto de Aznar y Rajoy en los jardines de FAES pasará a las hemerotecas de la derecha como una obra maestra de las cloacas de la política
lunes, 8 de julio de 2013.
 
Repensar la educación
Con más de la mitad de los jóvenes en paro, resulta comprensible que el alumnado de hoy no tenga la energía necesaria para confiar en una futura estabilidad laboral
lunes, 1 de julio de 2013.
 
La suerte de Bretón
La mayor razón que sostengo para inculpar a Bretón es "esa pauta anómala de su comportamiento"
lunes, 24 de junio de 2013.
 
Cosmética política
Los pactos antinatura entre la izquierda y la derecha fueron necesarios para construir los cimientos de la casa democrática
lunes, 17 de junio de 2013.
 
Sesgos informativos
La noticia espeluznante del falso monje shaolín invita a reflexionar sobre la falta de rigor en las informaciones
lunes, 10 de junio de 2013.
 
Zulos paralelos
jueves, 23 de agosto de 2012.
 
Versos sueltos
martes, 31 de julio de 2012.
 
Días de fútbol
Hoy, los problemas con el jefe y las facturas de la luz, vuelven a sonar con fuerza en el despertador de la mesita
martes, 3 de julio de 2012.
 
Leyendas griegas
Euro estaba siempre encerrado en los sótanos de Eolia
sábado, 16 de junio de 2012.
 
Muros de cristal
Desde la crítica intelectual debemos reinventar los conceptos para que las redes virtuales no se conviertan en una moda pasajera y mueran por los prejuicios y etiquetas que las distorsionan
domingo, 10 de junio de 2012.
 
Los violines
Hoy "los vertederos del sur" se preparan para recoger los residuos de una Europa fracasada por sus intentos de contentar a los mercados en detrimento de los Estados
lunes, 28 de mayo de 2012.
 
Archivo
22/05/2012 El silencio de los renglones
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17/04/2012 El barrito de Elefante
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17/12/2011 Los parados de Rosell
14/12/2011 Platos rotos
11/12/2011 Las heridas de Europa
06/12/2011 Las semillas
02/12/2011 Un trozo de poesía
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19/11/2011 La soledad del votante
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18/10/2011 Revueltas democráticas
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